La nueva revolución industrial silenciosa

Terminamos Febrero y con el damos paso a Marzo y a la más que probable llegada de la primavera.

Días más largos, temperaturas más suaves, en definitiva, mejor ambiente y predisposición a todo, un estado de ánimo nuevo en la gente, en general.

Llevamos un invierno muy duro, no solo por la climatología sino también laboral mente.

Nuestras jornadas laborales son diferentes, unos días muy largas, otros muy relajadas, otras con sensación de no haber trabajado lo suficiente o sin resultados inminentes. Y eso sucede sobre todo los que trabajamos por cuenta ajena, los resultados del mes obtenidos en días, y el resto…ejecutamos y probamos acciones, multitud de cosas para mejorar lo existente, para sentirnos activos, en definitiva, para sentirnos vivos y útiles, defendiendo nuestro pequeño espacio.

“Los cambios son posibles, solo debes desearlos “ Confía en ti . Antoni de Iraola.

Hace 7 años no podía imaginarme el gran cambio que sufriría mi vida tal y como la conocía. De verdad os lo digo, no hay mal que por bien no venga, y es este un refrán muy muy cierto.

Des de Rusia a Ucrania, pasando por Mallorca y otros lugares varios a los cuales me llevo mí situación posterior a la enfermedad padecida y cierre de mí empresa. Una caída de varios miles de metros, sin fin, sin poder detenerme, hasta tocar el fondo más profundo de los fondos posibles esa fue y es la realidad de lo vivido, pero que gracias a enormes personas, entre ellas mi gran amigo y hermano Mateu (pollo para los amigos), su familia a la que adoro y me acogió sin pensarlo ni un minuto, su hospitalidad y a mis dos enanos, Aina y Pol que aun que estuvieron lejos, pero siempre conmigo, juntos todos ellos me empujaron a la vez, me hicieron replantear mi vida tal y como la conocía, cerrar una etapa, aceptar la caída y empezar a crecer y lo más importante para remontar,

“Creer en mí de nuevo“.

Reflexiones no atendidas, principal causa de la perdida de confianza

Abres la ventana y todo esta diferente. La cierras, y de inmediato ha sido modificado todo de nuevo. No existe un momento igual, aunque si parecido. Y es así como vivimos hoy. Movimientos constantes, de ir y venir, de avanzar y retroceder, de pensar en atacar o de reservarse para momentos mejores. Estamos como el tiempo, o parecemos políticos ofuscados y perdidos en prácticas destructivas que involucionan hasta el caos, donde se mezcla lo personal y lo profesional, con tal de llegar.