Ser dueños de uno mismo es el reto.

Ser dueños de uno mismo es el reto. Y es que en alguna medida somos alfareros de nuestro devenir existencial. Somos una voluntad por dar respuesta a la pregunta existencial, nuestro motor es el deseo de ser, pues en sí, somos animales metafísicos, creativos, seres espirituales que nos definimos por nuestros recuerdos y nos constituimos…