El carácter.

Resume la manera en la que esta persona reacciona habitualmente frente a una situación dada, en cierto tipo de circunstancia o coyuntura. Y la forma de expresar esta manera de reaccionar, es señalando que la persona posee tal o cual perfil, característica o inclinación.

El verdadero carácter se aprecia en los tiempos difíciles y nos es muy difícil aceptarlo, pero sabemos que las dificultades forjan un carácter, y de estas surgen siempre nuevas experiencias de vida.

Hay que interiorizar que sí podemos hacer las cosas, y tener confianza en nosotros mismos, es lo más importante, aunque siempre pasando de puntillas y rozando nuestra autoestima, sin volvernos sublimes y excelsos, ni locos en el intento.

La confianza

Es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo.

Que fantástico concepto y que difícil de aplicar. Todos hablamos de ella, nos llenamos la boca exigiéndola a los demás, pero soltamos muy poca. Y es que en una sociedad tan cambiante como la que nos ha tocado vivir hoy, la confianza es un aspecto e igual a una actitud. No nos es suficiente decirlo o pensarlo, hay que demostrarla y darla. Todo y que, de 9 veces sobre 10, duden de nosotros.

Y es que en la era de la información, aquella que yo denomino de la desinformación y la sobresaturación del que, sin saber cómo ni el dónde, el volumen de datos que llegan a nosotros en formato de imágenes, noticias o chismes hacen que esta, la confianza, este terriblemente alterada en nuestro cerebro, y muy activa en cuanto a asimilar conceptos, ideas o pensamientos ajenos a nuestras experiencias y manera de ser.

Visitas comerciales hoy.

Visitar clientes hoy, es tan o más difícil que masticar y tragar virutas de hierro, sin hacerte daño.

Puedes ir bien vestido, oler perfectamente, tener las manos arregladas y sobrados conocimientos y experiencia, todo unido o mejor dicho lo que te define como un profesional y gran entendedor de lo que vas a ofrecer, sin dudarlo ni un minuto, para nada es suficiente.

Pero en marketing y comunicación, ya no hablemos de seo, grow hacker o hacking ético sin mencionar la muy buena gestión y posicionamiento de una compañía en la red o persona física, y en cuanto a el valor de tu trabajo, el valor de tus conocimientos y de tu experiencia, sin dudarlo ni un solo momento, puede restar nunca. Ver como prevalece el precio por encima de todo lo demás, pues es lo primero que mira quien recibe nuestra oferta, es muy muy decepcionante y desalentador. Y sí señores, esto es lo que a día de hoy sucede, sin duda alguna.

El horizonte.

El horizonte (del griego ορίζοντας, “orizonta”: limitar) es la línea que aparentemente separa el cielo y la tierra. Vista desde cualquier ángulo esta línea siempre aparece a la altura de los ojos del espectador. Esta línea es en realidad una circunferencia en la superficie de la Tierra centrada en el observador.

Arrancamos trimestre, legislatura, año laboral y el nuevo periodo escolar. Sin duda alguna ante nosotros y ante mí, grandes retos se avecinan, es momento de arremangarse, luchar y confiar en uno mismo.

Marcarse objetivos, definir estrategias y tener muy clara la línea a seguir para sin duda alguna lograr llegar ya no vencer, será nuestra tarea en todas nuestras facetas de nuestra vida amenos este trimestre que empezamos.

Esfuerzo

esfuerzo. (De esforzar).

Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.

Y es que en esta sociedad actual y que todos conocemos hoy, resultados sin esfuerzo no existen.

A diario vivimos multitud de circunstancias que nos obligan a estar atentos, exigirnos y andar perfilando la línea de lo imposible. Situaciones que nos ponen al límite de nuestra paciencia.

Actitudes aceptadas de los demás, incomprensibles al percibirlas, entendibles y dudosas al analizarlas. Pues querer algo, sin luchar por ello, sin control o volverse loco, es hoy un gran reto de nuestra sociedad.

Anteponemos los egos personales por encima de las actitudes y valores de las personas. Olvidamos que todos, absolutamente todos venimos del mismo sitio, y que terminaremos en el mismo sitio también, pudiendo ser la única diferencia entre nosotros, la distancia entre puntos o lugar de defunción esa nuestra única diferencia respecto al cómo y dónde.

La fortaleza digital

Hace nueve años y raíz de esta crisis tremenda que todos sufrimos y hemos sufrido de manera alguna, mi vida como la conocía dejo de existir. Y para muchos incluido yo, me pareció el final de todo, la carretera por la que circulaba había llegado a su fin. Un enorme muro, cerraba el camino que estaba andando con paso firme, y que al final no fue tan firme. Quede ciego de mente, visión y actitud. Mermado, indefinido y desplazado del mundo, que tampoco era real, lo real era lo que vivía, aunque no quisiera verlo. Pero por una circunstancia u otra más esta, mi vida laboral ya no comentar la personal, en las que habitábamos amigos, conocidos y no tan amigos y que fueron muchas personas, se difuminaron y mi trayectoria varia hacia lo que es hoy.

Por primera vez, me importo lo que se decía de mí o se escribía de mí en la red. Empecé a indagar, preocuparme y sin negarlo sufrir en propia persona lo que cientos de miles de personas y compañías sufren hoy en la red y en el mundo, la extorsión en la red y el acoso. Y todo se vino abajo, no existía fin, caía y caía.

Solo tres apuntes, enlaces o links, demolieron lo poco que me quedaba, pues dinero no había, y mi dignidad estaba por los suelos, así como mí estado de ánimo, pero fue mi reputación online la que se desmorono. Si ya de por sí, mi fracaso profesional, que hoy sin duda alguna veo, no como un fracaso sino como una aprendizaje inmenso e impagable con todo el dinero del mundo, cerro toda puerta a la calle relegándome a la discriminación más absoluta y a hacer hincapié en intentar resolver eso que nadie podía resolver y que hoy es tan difícil denominado el derecho al olvido, mediante la eliminación de alguna manera o formulación mágica, los enlaces, links o url que me estaban bloqueando mi vida profesional y ya no hablar de la personal.