El horizonte.

El horizonte (del griego ορίζοντας, “orizonta”: limitar) es la línea que aparentemente separa el cielo y la tierra. Vista desde cualquier ángulo esta línea siempre aparece a la altura de los ojos del espectador. Esta línea es en realidad una circunferencia en la superficie de la Tierra centrada en el observador.

Arrancamos trimestre, legislatura, año laboral y el nuevo periodo escolar. Sin duda alguna ante nosotros y ante mí, grandes retos se avecinan, es momento de arremangarse, luchar y confiar en uno mismo.

Marcarse objetivos, definir estrategias y tener muy clara la línea a seguir para sin duda alguna lograr llegar ya no vencer, será nuestra tarea en todas nuestras facetas de nuestra vida amenos este trimestre que empezamos.

En el horizonte, albergamos esperanzas, ilusiones y visualizamos si observamos solo un poquitín, situaciones que asoman a la dificultad del momento que nos a tocado vivir.

Contemos los pasos, establezcamos control sobre el tiempo y mantengamos la calma. Observar, escuchar, atender y luego sin duda actuar, serán pautas a seguir muy recomendables.

El sentido de la realidad y más aún el sentido de la posibilidad, debe ir sin duda unido al de la motivación y la constancia.

Hemos de autoeducarnos en la toma de decisiones, la inseguridad y la incertidumbre nos acompañaran de por vida, acostumbrémonos a coexistir con ellas, a convivir, pues la búsqueda de la seguridad total, es un enorme error de principios.

Recuerda.

Ser humilde para reconocer y asumir errores y valiente para afrontar retos. Sin estas premisas, el horizonte nos quedará aún más lejos.

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