Derecho al olvido, sin derecho.

Derecho al olvido, sin derecho.

Es un derecho relacionado con el Habeas Data y la protección de datos personales. Se puede definir como el derecho que tiene el titular de un dato personal a borrar, bloquear o suprimir información personal que se considera obsoleta o no relevante por el transcurso del tiempo o que de alguna manera afecta el libre desarrollo de alguno de sus derechos fundamentales. Como cabe apreciar, este derecho puede en ocasiones colisionar con la libertad de expresión.

Des de hace no más de 2 años, a raíz de la sentencia a favor del Sr.Mario Costeja en la que se ratificaba la victoria de este frente al buscador Google, en  el famoso y muy interesante proceso sobre el Derecho al olvido en internet, reputación online, y en el que la sentencia resolutoria a favor del afectado, obliga por parte de la corte suprema de justicia a de Bruselas a la compañía Google Inc., a des-indexar el contenido publicado mediante varios enlaces de manera perjudicial a este señor en la red.

Ahora no, ya llevamos unos años y a razón de ello son muchas las compañías que ofrecen sus servicios de eliminación de datos, desindexación hasta algunas hablan de desaparición de los mismos mediante fórmulas mágicas, más menos un Ctrl+Sup, en no más de 30 días.

No hace mucho yo en primera persona he vivido la experiencia de trabajar en una de estas compañías y hacerla crecer de manera considerable mediante mi gestión en Marketing & Comunicación, así como su posicionamiento en la red. ¿Y qué decir?, podría decir mucho, pero empezare por algo. Si algo me motivo a salir de ella, era la falta de ética profesional y manera de gestionar el día a día de los clientes, así como las actitudes despóticas de su presidente ante la vida, sus clientes y trabajadores entre otras. Postura nada acorde a mi manera de vivir, ser, pensar y atender a los clientes y sus problemáticas, por cierto, enormes y de enorme dificultad de resolución.

Pero en estos días, des de que estoy fuera de la misma y viendo cosas como cuando uno afirma abiertamente que eliminará archivos BOE en pdf circulantes en la red, Torrent de Ashley Madison o enlaces vinculados a Blogspots o WordPress como si eso fuera fácil, mediante formulaciones mágicas y procesos fantásticos, está actuando con demagogia y aprovechándose de la desesperación de los mismos clientes. Por no entrar ya directamente a comentar lo del  descifrado de códigos etc…creyendo que la humanidad es estúpida e ignorante, ahí directamente me descojono.

Si es cierto que la ley no es clara ni en España ni en Europa, que no existe una legislación que defienda al usuario y que en casos puntuales, puede llegar a obligarse al anunciante o gestor del contenido a eliminar dicha información mediante presiones, pero quien tiene la llave de todo esto solo es uno, y es Google. Y convencerlos u obligarles a retirar dicha información para nada está claro ni tampoco es fácil.

Pero esta situación es así tanto en España como en Europa y en el resto del mundo y mucho más complicada cuando te ves obligado a acudir a las leyes que se rigen en Silicón Valey, lugar de residencia de compañías como Twitter, Facebook o el mismísimo Google. Por lo que el Derecho al olvido, es sumamente difícil de lograr.

Si a esto le añadimos un contrato abusivo, plagado de cláusulas que en ningún caso defiende al cliente, tenemos encima de la mesa un formula cruel y letal para el cliente que contrata dejándolo sin derecho alguno ante la reclamación, y la puerta a un negoció donde la presión y el miedo por la circunstancia que se está viviendo el afectado, le lleva a actuar, tragar, confiar y desistir al final de cualquier reclamación si sus objetivos y esperanzas no son cumplidos por la compañía contratada. Por eso no existen ni foros, ni demandas, ni nada perjudicial contra estas compañías en la red. ¡Sino buscad!
Derecho al olvido

 

Uno cuando analiza el canon de tarifas y costes a aplicar sobre los afectados y sus expedientes, ven en ellos la necesidad del contratante, el valor abusivo de los servicios, para nada fundamentados en una lógica o barómetro estudiado como tal, tampoco en la dificultad del caso a resolver, sino solo hace énfasis en el análisis del perfil contratante mediante todas las informaciones a las que se tiene acceso en la red, sean políticos, médicos, empresarios, etc….

Otros ( las demás compañías abogados y sus bufetes incluido ), por mero desconocimiento, y ante la adversidad que se les puede venir encima, se escudan en el coste siempre inferior al marcado por la ley en España sobre lo que se considera fraude o estafa a la hora de valorar el coste de la acción y el enlace que se solicita su eliminación, por lo que al final la suma de muchos casos es el resultado de un gran negoció y ya les es suficiente, desatendiendo a posterior las quejas de aquellos que han confiado en ellos, hasta que el mismo cliente desiste en su empeño de reclamar dada la cuantía abonada, coste del proceso de reclamación, viéndose este más perjudicado de lo que estaba por el mal uso de la gestión que en principio era para ayudarle.

Y por último conviene tener en cuenta los acuerdos que algunas compañías establecen en medios y blogs ya conocidos mediante cuantías importantes para retribución de ambos, escudándose en la impasividad de la ley ante ellos, así como la creación de foros, webs y blogs posicionándolos de manera perjudicial hasta que los afectados contactan y llegan a dar con la única compañía que puede gestionar su eliminación y que ya sabe des del día que lo público, cuanto ganará con ese perfil, y que no es más que la compañía que lo pública a través de terceros, pues esa información no será eliminada si no es con ellos. Y sí, estoy hablando de extorsión en mayúsculas, algo que yo mismo sufro por salirme de la posición regentada, y que una vez accedes a pagar, nunca tiene fin.

En definitiva, estamos creo yo ante el fin de una manera de proceder de estas compañías, pues en breve serán descubiertas y se verán obligadas a devolver todo lo cobrado a sus clientes de manera irregular, fraudulenta e improcedente. Y será justo entonces cuando resurgirá con una fuerza inmensa la figura del gestor de reputación online.

Sinceramente, estoy encantado de poder hablar a través de este artículo en nombre de muchos, pues las informaciones y conocimientos que tengo así me lo permiten, deseando y esperando mientras, que todo lo comentado anteriormente deje de suceder y alguien se haga eco para ponerle solución.

Hablar de reputación Online, no es hablar de eliminación de enlaces ni desindexación. Sino es hablar de construir, trabajando con el apoyo y respeto de los clientes que confían en nuestras pautas y formas de trabajar. Es multitud de tareas SEO y Grow Hacking, de años de estudio y experiencias al servició de los clientes, como un médico o un fontanero.
De colaboraciones mediante profesionales en medios y des del respeto al trabajo de estos, trabajando para la conservación y gestión de las hemerotecas, pues el histórico, la información y la documentación debe existir siempre, pues sin el conocimiento, no seriamos nada.

Derecho al olvido