Felicidad (nombre femenino)

Felicidad (nombre femenino)

Estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno. (concepto subjetivo).

 

“la felicidad era el objetivo último del ser humano, y la riqueza (es decir, la propiedad libre e individual y absoluta), su principal baluarte”, por eso estamos como estamos. Causa, igual a consecuencia.

¿Y es que somos felices? La verdad, que responder a esta cuestión es tan difícil como detener el tiempo. Pero cabe decir que sentirse feliz a día de hoy, es posible.

A veces, muchísimas son las situaciones que nos pueden hacer creer felices, y otras pueden hacernos realmente serlo. No es solo una cuestión material, ni a mí parecer sentimental. Aunque ambas pueden combinar a la perfección en su justa medida, y en dosis no excesivas.

Y es que tengo un gran amigo, uno que vive lejos, y que por circunstancias muy especiales vivió momentos difíciles. Momentos de toma de decisiones, de cerrar puertas, de alejarse para reencontrarse y lo logró. Su travesía fue larga y difícil, pero su nueva visión de aquello que nosotros denominamos sociedad del bienestar, vista des de fuera, le defraudo por completo.

Lógicamente, pasado un tiempo, volví a verle. Y su expresión facial era completamente diferente, y aunque seguía siendo el, sus ojos brillaban, su expresión era serena, derrochaba una paz absoluta y una tranquilidad pasmosa. Indudablemente mí pregunta fue clara y concisa; ¿qué has hecho para estar así? Y su respuesta inmediata fue.

 

“Aceptar mí muerte en vida. Desprenderme de los superfluo, dejar las cargas, abrir mí mente y aceptar la situación vivida”. todo ello entre muchas otras cosas….claro está pero estas como principales.

 

Y es que una vez aceptas, comprendes y eres capaz de manera objetiva de aceptar tu situación, tu capacidad de volver a construir aumenta al 1000%. Construyes laboralmente, construyes afectivamente, construyes empáticamente, y abres caminos.Y sí, se que es filosófico, pero es real…

Y en España, como la conocemos y su sociedad, está a un paso de perder la poca felicidad que cohabita en nuestra vida. Hemos decrecido, perdido réditos, aumentado la pobreza, sucumbido a las promesas de nuestros dirigentes, abandonados todos a la suerte de los mercados, volátiles y fluctuantes como la marea, pues hace años, nos dijeron que la felicidad era tener, y no nos detuvimos a pensar en el estar.

 

Debemos aprender a bajar ritmos, pulsaciones, y darnos cuenta que estamos vivos, que no somos simples bólidos en el espació con un único fin, colisionar y extinguirnos. Pues es ahora más que nunca, cuando debemos buscar la felicidad, y esta debe ser siempre sin duda alguna, en femenino.

 

felicidad