La fortaleza digital. Antoni de Iraola.

fortaleza digital

Hace nueve años….

Y raíz de esta crisis tremenda que todos sufrimos y hemos sufrido de manera alguna, mi vida como la conocía dejo de existir. Y para muchos incluido yo Antoni de Iraola, me pareció el final de todo, la carretera por la que circulaba había llegado a su fin. Y es que un enorme muro, cerraba el camino que estaba andando con paso firme, y que al final no lo fue tanto.

Quede ciego de mente, visión y actitud. Mermado, indefinido y desplazado del mundo, que tampoco era real, lo real era lo que vivía, aunque no quisiera verlo. Pero por una circunstancia u otra más esta, mi vida laboral ya no comentar la personal, en las que habitábamos amigos, conocidos y no tan amigos y que fueron muchas personas, se difuminaron y mi trayectoria varia hacia lo que es hoy. Mi reputación online estaba por los suelos.

Por primera vez, me importo lo que se decía de mí o se escribía de mí en la red. Empecé a indagar, preocuparme y sin negarlo sufrir en propia persona lo que cientos de miles de personas y compañías sufren hoy en la red y en el mundo, la extorsión en la red y el acoso. Y todo se vino abajo, no existía fin, caía y caía.

Solo tres apuntes, enlaces o links, demolieron lo poco que me quedaba, pues dinero no había, y mi dignidad estaba por los suelos, así como mí estado de ánimo, pero fue mi reputación online la que se desmorono. Si ya de por sí, mi fracaso profesional, que hoy sin duda alguna veo, no como un fracaso sino como una aprendizaje inmenso e impagable con todo el dinero del mundo, cerro toda puerta a la calle relegándome a la discriminación más absoluta y a hacer hincapié en intentar resolver eso que nadie podía resolver y que hoy es tan difícil denominado el derecho al olvido, mediante la eliminación de alguna manera o formulación mágica, los enlaces, links o url que me estaban bloqueando mi vida profesional y ya no hablar de la personal. ( En mi website, antonideiraola.es, podréis encontar también el siguiente articulo donde hago referencia a todo ello, http://antonideiraola.es/perfil-2/cuando-luchas-por-sobrevivir-debes-dejar-cosas-por-el-camino).

 

Es entonces cuando me puse manos a la obra para resolver esa incidencia y la resolví, como muchos lo han estado haciendo estos últimos años a través de la compañía que representaba. ¿Y diréis cómo? ¡Pagando señores! Pagando.

 

Los foros y blogs en los que estaba tenían un sujeto detrás con un afán de receptación inmenso, de poder infinito, de Dionisio y Peter pan camino del estrellato que pronto le será entregado. ¡Gestionando informaciones sin verificar nada, abocando opiniones muy dañinas y lo más perverso de esto, lucrándose no solo de mí, sino de muchos cientos de otros, muchos!!!no podéis imaginar cuantos, escudándose en el anonimato, sin dar la cara alegando anonimato y privacidad, saltándose todo aquello que éticamente s humano e inconcebible.

Y es que detrás de una web, de manera cobarde, sin dar la cara y utilizando un único salvoconducto, el del pago y que redimía mis pecados, que no eran así como tal, sino el mero derecho a una segunda oportunidad, pude acceder a este.

He trabajado unos cuantos años por la eliminación de enlaces y desindexación en todo el mundo sobre la plataforma de Google principalmente, creyendo en algo que a mí parecer debe terminar sobre la base de esa formulación, la del pago. He gestionado para muchos y variados clientes, a niveles muy altos y otros no tanto, la eliminación de sus problemas en la red. Y no os engañare si os digo que aquellos que han perjudicado a la sociedad y han colaborado a que los momentos que vivimos sean como son hoy, lo hayan pagado amenos con dinero, a través de la compañía que representaba y me mandaba, solo siendo feliz por una cosa, y este que parte de todo este dinero ha sido repercutido en parte a dar trabajo a varios cientos de personas y estas a poder dar de comer a sus familias, no solo en España.Y si, posiblemente haya actuado mal o de manera poco ética, en contra de mis principios y educación, pero tenía que salir del pozo señores y era el único camino posible en mí caso.

 

Precisamente, todo eso ha colmado mi paciencia y limite viendo el devenir de los acontecimientos que se han producido, así como otros hechos sumamente grabes que afectan a dirección de la misma compañía

 

Durante meses y años he estado aprendiendo la manera de hacer, proceder y gestionar la Reputación Online de una persona o compañía, sin tener que utilizar esos filtros, y creo lo sé, pues ya me funciona con varios casos. Y debo decir en voz muy alta, que hoy en el mundo, detrás de lo que denominamos el internet de hoy, existe un negocio en mayúsculas de terceros que se están enriqueciendo con la información, extorsionando.

Información verdadera, falsa o cuestionable, gente que ha delinquido, otros que no, publicaciones mediante envidias, ataques personales, fotos y videos inculpatorios, pero lo más grave es que ese mundo de lucro con esa información existe y nos rodea. Personas que rastrean perfiles a diario, generan contenido y lo posicionan o indexan para entendernos mejor, aun sabiendo el daño que produce, buscando el lucro. En definitiva, una extorsión en toda regla.

Des de mi experiencia personal, y a través de las técnicas no solo Seo o mediante adwords, sino que puedo añadir de Grow hacking, estoy estableciendo nuevas pautas de trabajo conjuntamente con partners, medios digitales, clientes y algún que otros amigos, un nuevo concepto. La fortaleza digital. Algo más que mejorar la reputación o la gestión de la reputación online, es la suma del trabajo de todos ellos, unidos a la defensa de los intereses de los usuarios de la red.

Establecer pautas seguras des de un inició, restablecer tus mecanismos de comunicación, reorientar si es necesario mediante una auditoria interna tu gestión en la red o la de tu compañía, son algunos de los pasos a seguir. Y la optimización de recursos algo esencial, pero lo más importante, llegar a donde quieres llegar, sin perder recursos, ni tiempo alguno, optimizando al máximo.

Recuerda.

"Las palabras no solo se ven o se oyen, sino que además brillan. Imagínate cuantas cosas puedes transmitir con la imagen si las unes a ellas".

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