“Y es que todo en esta vida, siempre tiene un porqué”.

Todo en esta vida, tiene un porqué, y seguramente habrás oído que nada sucede por nada, y es verdad, te lo puedo asegurar por propia experiencia.

Cada momento que vivimos, des que nos levantamos hasta que nos acostamos, nos indica, enseña y avisa de acciones futuras que deberemos afrontar.

Nuestras vidas como las conocemos hoy, son veloces, muchas veces no sentidas y pocas veces disfrutadas. Multitud de acontecimientos ocurren a diario a nuestro alrededor sin darnos cuenta, y es por qué no estamos atentos aun que creamos que sí. Nos quejamos, divagamos y restamos hieráticos e inmóviles esperando algo que, si no salimos a buscarlo, no lo encontraremos, y que por sí solo no llegara. “oportunidades en general”.

“Y es que todo en esta vida, siempre tiene un porqué”.

La resiliencia, actitud o virtud.

La resiliencia es la capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas. Cuando un sujeto o grupo es capaz de hacerlo, se dice que tiene una resiliencia adecuada y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por estos. Actualmente, la resiliencia se aborda desde la psicología positiva, la cual se centra en las capacidades, valores y atributos positivos de los seres humanos, y no en sus debilidades y patologías, como lo hace la psicología tradicional.

Estamos inmersos en una época de muchos cambios en todos los aspectos de nuestras vidas, Todos absolutamente todos nos vemos inmersos en la vorágine de esta nuestra nueva sociedad, en plena transformación a partir de la entrada de las nuevas tecnologías, sus aplicaciones y consecuencias sobre todos nosotros a diario.

A diario uno se conecta a LinkedIn por no hablar de Facebook, y solo entrar en la página principal, aparecen cientos de mensajes, de fácil posteo y de sinergia continuista con lo que las personas de dicha red, percibe o quiere transmitir su estado de ánimo. Véase un ejemplo en;

Toca reinventarse cada día.

Estamos ya a mitades de febrero, y en breve llegaremos a su fin, y con él nos acercaremos a la primavera. Cabe decir que está siendo un mes peculiar, de tirones y frenadas, de momentos en los que pensar y en que estos, nuestros pensamientos ocupan la mayoría de nuestro tiempo, y en los que observar acompaña nuestro pensamiento y condicionan sin duda nuestra manera de hacerlo.

Hablas con uno o con otro, y la palabra reinante es inseguridad. Y es que vivimos una época en que la inseguridad planea por encima de todas nuestras acciones, además que son multitud de noticias las que no alientan para nada el positivismo, ni a corto o medio plazo.

¡No miréis la tele, hacedme caso!

Muchos lo muestran en sus rostros, otras personas en sus acciones o aptitudes y hay quien inherente respira y anda con paso firme, temiendo desplazarse para un lado u otro, evitando caer con sensación de desequilibrio. Y es que da igual si tienes 29, 32, o 40 años, la edad empieza a no ser lo más importante, y si la aptitud o aptitudes ante las cosas. A todos nos ha tocado vivir ahora y en este tiempo, ni al vecino menos, ni a tu jefe más. Tenlo en cuenta.

Son momentos de aprender a controlar los tiempos, de saber ser paciente, de mirar objetivamente pensando en la realidad, dejando de lado la fantasía adquirida de niños, pero sin dejar de soñar, nunca.

La vida es una enfermedad hereditaria, sexualmente transmisible, incurable y sobretodo, mortal. Hay que tener en cuenta, que vivir, es un milagro, por lo tanto; VIVID!!!

Debemos sentirnos razonablemente libres, mostrarnos independientes, permitirnos momentos de reflexión, vivir sencillamente y humildemente, disfrutando la amistad, ingredientes necesarios para una vida plena, una gran vida.
Cada día, cuando amanece, volvemos a nacer, es una nueva invitación a hacer, a ser, simple y llanamente a vivir.
Todo es intransferible, personal. Se presupone que con honestidad, nobleza, alegría y a poder ser con amor. Debemos elegir la forma, el lugar, con quien, de manera placentera y calmada o extenuante. Sorprendida o pausada. Pensada o precipitada. Gozosa o hiriente…en definitiva, agradecida o amargada.
Al final, llegaremos al día de nuestra partida, de dejar de estar, de morir. Habremos sido queridos, habremos sido amados, habremos disfrutado de las personas, de la naturaleza, y habremos hecho cosas por otras personas? No podremos ir en paz, orgullosos…satisfechos de esta, nuestra vida?…
Aunque si es cierto que la vida como el Jazz, necesita improvisación y de un sentido de urgencia permanente, pero también de que debemos priorizar.
Alguien dijo;
La vida es una enfermedad hereditaria, sexualmente transmisible, incurable y sobretodo, mortal.
Hay que tener en cuenta, que vivir, es un milagro, por lo tanto; VIVID!!!

“ Ashley Madison ” y los 40 millones de datos privados publicados por el grupo de hackers “ Impac team “.

Viendo lo convulsas que están las cosas estos días en la Red, y más con la causa “ Ashley Madison ” y los 40 millones de datos privados publicados por el grupo de hackers “ Impac team “, me permito una breve pero certera reflexión;

Es muy importante podar las ramas de la conducta humana, y trabajar en las raíces de los valores, los paradigmas y las actitudes de los mismos seres humanos. Buscamos o deberíamos buscar ser personas sanas que no alberguemos dudas de nuestra identidad, aceptarnos con todos los defectos y las virtudes, implicados en nuestras vidas, motivados y empujados por proyectos a largo plazo, dotándolos de ideales, comprensivos con los demás, sobretodo cálidos y con capacidad para interpretar correctamente todas aquellas actitudes con los demás. No podemos despilfarrar la vida entre el miedo y el odio y por cierto; en las redes sociales hoy, miedo me da que muchas personas se transformen en dispersas y superficiales, dado que es lo que más se transmite a día de hoy, y por eso personas como yo trabajamos en lo que trabajamos, en el borrado de las mismas, pues lo único que visualizamos y percibimos se transmite es IRA, sea en forma de noticia, comentario, opinión o ataque.