La red, cara o cruz del éxito personal y condicionante en nuestra vida.

La red, cara y éxito de un condicionante en nuestra vida.

Somos lo que somos y vivimos donde vivimos, pero entre este ser y vivir, nuestras vidas navegan en un mundo tecnológico y muy real, que denominamos red.

No somos conscientes de la cantidad descomunal de datos que vertimos y compartimos en la red, des de que despertamos hasta que nos vamos a dormir. Incluso durmiendo, vertemos contenido e información a la red, a través de nuestros dispositivos móviles. Los cuales, se conectan en periodos controlados por nuestras aplicaciones de manera automática, diciendo donde estamos, si tenemos un correo o alguien esta interactuando con nosotros o quiere hacerlo a través de las redes sociales.

“ Tú Marca e imagen pública en la red“

Siete de cada diez españoles navegan por Internet y, entre estos, nueve de cada diez son habituales en las redes sociales. Esto significa que más de 31 millones de españoles tienen perfil en Facebook, Twitter, Linkedin o Instagram. O, traducido al prisma empresarial, que hay muchos clientes potenciales pululando por la red.

Pero, ¿cómo llegar hasta ellos? ¿Cómo convencerles para que compren un producto determinado? “El primer gran error es pensar que la consecuencia sobre la venta es directa”, avisa el profesor de Marketing Digital de Evade, Franc Carreras. El fundador de Somos Digitales sostiene que los usuarios de este tipo de redes “está ahí para socializarse, no para comprar”. Esto hace que vean como una molestia los anuncios directos o el exceso de información corporativa sobre una marca.

“Tienes que hacer que hablen de ti, ser el objeto de la conversación y no el protagonista de ella”, resuelve Carreras, que destaca el papel prescriptor de los contactos y amistades cuando se considera si hacer o no una compra. Un ejemplo sería la compra de un coche: en rara ocasión la compra se consumará a través de la red, pero Internet es un recurso ampliamente usado para buscar y comparar modelos. Así pues, una automovilística que desestime su presencia en las redes, como hizo en su momento General Motors, puede convertirse en invisible para los usuarios en las fases que preceden a la compra en sí.