No por mucho Twittear se consiguen más seguidores.

A simple vista, Twitter es el mundo de las cifras. Uno sigue a Npersonas y a uno le siguen Npersonas. Ha publicado Nnúmero de mensajes en Ndías, meses o años. Cada mensaje ha recibido Ncantidad de aplauso o se ha compartido N número de veces. La conclusión, pues, está cantada. Todo es un juego y quien tiene números más altos gana. Pero esta percepción, como se ha ido demostrando a lo largo de los años, es falsa. Las redes sociales no son cuestión de números porque los números pueden responder a compromisos o a caprichos o modas. Lo que sí son las redes sociales es cuestión de influencia. Y en ese terreno, el más lacónico usuario puede ser quien firme el comentario más determinante de todos en un momento dado. Y por esta regla de tres, la fórmula más fácil de parecer irrelevante es seguir la ley de los números y publicar mucho.