Alcanzar metas

Pero no nos engañemos, no sucede en el 80% de los que hacemos vacaciones, y ya no digo el 90%, algunos me dirían que eso no es verdad. ¿Y sabéis que les digo? ¿Serias capaz de irte de vacaciones dejando el móvil en un cajón, apagado? No, ¿verdad?…

Las metas no solo se fijan, sino que deben ser cumplidas y llevadas a término, sino entramos en otra cuestión y que ahora no es el caso, la decepción.

Acabamos el año, un año muy intenso, donde todos en nuestra humilde pero muy importante medida, hemos intentado dar lo máximo, cumplir, ser y estar en todos lados, cierto, ¿no? ¿Pero cuál era nuestra meta, aquello que pensamos y deseamos todos los mortales justo antes de las campanadas, del cambio al nuevo año numérico…reflexiona, te acuerdas?, si verdad!! ¿Lo has cumplido?, posiblemente no.

Nuevamente, el ciclo de la vida te vuelve a dar una nueva oportunidad, llega el fin de año y con él, la posibilidad de repasar todo lo sucedido y lo que no. Piensa, motívate y márcate una meta. Siempre asumible, realizable y que pueda satisfacerte enormemente. Pues si te das cuenta todo son ciclos vitales, que se repiten, en lugares posiblemente distintos o no, con personas nuevas o no, pero con unos valores que no tenías y aptitudes espero que aprendidas, en definitiva, una enorme experiencia adquirida, visión y actitud. Todo aprendido a lo largo del tiempo, de la vida vivida hasta este día.

Por eso, y sinceramente lo creo, debes marcarte una meta, no dos ni tres, sino solo una, debe ser algo importante para ti, reflexiona, no corras, no esperes a tres minutos antes de las campanadas, pues seguro que, si lo logras, tu vida será muchísimo más llena. Confía en ti!

Optimismo

Compartimos con los demás, una dimensión de la personalidad estable, garante inequívoco de la psicohigiene personal más absoluta, un producto de la interacción herencia-ambiente que incide en diversas facetas de nuestras vidas de manera muy favorable, y que nos ayuda adaptarnos al medio y sobre todo a ser capaces de transformarlo, superar y rehacerse sin obviar el infortunio o problema y a volver a construir, creando estrategias de acción con las que afrontar la realidad más inminente. Y lo tremendamente útil de todo esto, no es ser brutalmente optimista, pues aun que contribuye a un mayor bienestar personal como social, es el reto de transformar lo negativo en positivo, aprovechando su energía, lo que nos motiva. La dificultad y sus adversidades.

Si observamos a aquellos que creemos felices de cerca, veremos que es porque casi todo les hace feliz. Comparten objetivos, contagian felicidad. Debemos rodearnos inteligentemente de personas felices, que suman aspectos positivos a nuestras vidas, personas tónicas que contagia su fuerza interior, en definitiva, su positivismo y energía impulsiva.

Aléjate de los quejicosos que, des del derrotismo, evitan asumir responsabilidades. Los pesimistas deberían querer cambiar el mundo, pero no están contentos con lo que hay. Es más, podrían llegar a pensar que todo tiene arreglo, pero que nadie si no lo hacen ellos, lo va a intentar.

El pesimismo a mí parecer, es una dolencia del alma, por eso soy optimista, pero no sin perder el respeto al cambio y la más absoluta realidad de mí vida y sobre todo en los pesimistas.

Ser optimista es propender a ver juzgar las cosas en su aspecto más favorable, y no se debe confundir el optimista con aquel ingenuo que menosprecia la realidad.

¡Por qué la vida es demasiado corta como para perder el tiempo, y lo más importante, VIVIRLA!

Sentir Hondo. “Conducirse con honestidad, cumplir los compromisos, dar lo mejor de uno, darlo a fondo perdido. Y sobre todo, pararse a pensar”

Sintamos hondo, el bien no es un tema banal, acostémonos honrados y sobretodo, dignos.

No caigamos en los prejuicios y evitemos a los fanáticos que no quieren cambiar de opinión y no quieren cambiar de tema. Sentir hondo es ser conscientes de la realidad, en bastantes ocasiones, muy dura e injusta, también hierente, con desigualdades.Es implicarse, renunciar a muchas otras cosas, entre ellas, privilegios, es sufrir con alguien, es sentir satisfacción por lo que hacemos y damos, también por lo que recibimos.

Los sentimientos, son esenciales, y más hoy en día. Donde en nuestra vida personal, con sus satisfacciones y preocupaciones, nuestra memoria afectiva está muy presente y necesitamos de la ayuda de esta en multitud de ocasiones. Utilizar la palabra, y utilizarla bien, de manera no solo racional, sino también emocional. Conscientes de que hay palabras que hieren los sentimientos de formas irreversibles, debemos mostrar nuestra ternura y fragilidad sin miedo alguno, no hay nada que esconder.

Camina y no te detengas.

Arrancamos un nuevo mes. Para muchos un mes en que termina una vieja etapa, y empieza un nuevo año. Las voces ajenas no saben de qué estas hecho, no conocen tu potencial ni lo limitadas que son tus fuerzas en momentos puntuales; pero ni tú mismo a veces lo sabes. Solo cuando camines, corras y…