“Nueva normalidad” . Es una contradicción en los términos con los que se pronuncia.

La #normalidad se construye a través del tiempo, poco a poco, probando y descartando y adoptando formas y maneras que se van volviendo normales. Ahora es normal que las mujeres voten; hace cien años era anormal, y se fue “normalizando” a golpes durante todo el siglo XX, por ejemplo;

La “nueva normalidad”, en cambio, no será el resultado de un largo proceso sino la imposición de unos #gobiernos empoderados por nuestro miedo y bajo la amenaza del #COVID19.

Todos ellos, los gobiernos, están inflados. Nunca #gobiernosdemocráticos tuvieron tanta cancha para ejercer su poder: hace dos meses que les permitimos cualquier cosa porque estamos asustados por la enfermedad, por la muerte presente y prematura.

Lo hacen, por supuesto, por nuestro bien. ¿Lo dudas?. No hay razón más eficaz para hacerte obedecer que convencerte de que es “por tu bien”, y ahora estamos, con razón o sin ella, convencidos.

Así que todo lo que hicimos con nuestras #vidas en estos meses ” no fue producto de un debate, de una decisión consultada y compartida: es lo que nuestros gobiernos, apoyados en el supuesto saber de ciertos científicos, nos dicen que hagamos”. Tenlo muy claro.

La democracia se suspende —por nuestro bien, faltaba más— y los poderes deciden sin más máscaras.
Y no digo que esté bien o mal; digo que sería bueno tenerlo presente, todos.

Pues cuando se nos pase el susto, la inmovilidad del susto, habrá movidas, pedidos y pases de cuentas: terremotos políticos varios. Espera y veras. Pues todo llega, todo cambia,…y sin duda en este caso, todo va a pasar.

Arrancamos!!!