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Tener muchos problemas es tener un gran problema.

 

Mi gran amiga Romina, es una experta en contratiempos de no te menees. Y no porque sepa cómo solucionarlos, sino porque siempre anda enfrascada en unos cuantos, algunos de gordos y otros de muy gordos.

Con ella, justo al encontrarnos después de unos días sin vernos, la conversación suele empezar con la pregunta:

¿En qué líos andas metida Romina?.

Entonces empieza a contarlos, los enumera y los jerarquiza, uno tras otro. Y yo, mientras la noto ansiosa ante tanta problemática, no puedo evitar mi mirada de observador y apreciar, también por costumbre, que allá donde ella ve fuegos, agujeros negros, enemigos y aludes que la arrastrarán al fondo del abismo, yo solo veo un problema. Y siempre es el mismo.

Un día hace ya mucho, aprovechando una pausa en su relato mientras absorbía un café doble, con doble ración de azúcar moreno –que lo único que hacía era ponerla aún más nerviosa–, le conté que lo que le pasaba en realidad no era que tuviera muchos frentes abiertos, sino que siempre era el mismo que se reproducía en todos los ambientes de su vida.

“ La cara que puso era de tal incredulidad que me quedé con la duda de si no entendía nada o, de repente, lo había entendido todo”.

Y es que hay días en los que parece que todos los elementos se han conjurado para amargar la existencia a cualquiera. Entonces se intentan superar los agravios con los recursos aprendidos, pero el resultado, al final, varía poco. ¡Una verdadera hecatombe!

¿Qué está ocurriendo?

Resulta curioso que el ser humano no se dé cuenta de que, aunque cambien las personas y los contextos, suele existir un problema de fondo que hay que resolver. Romina, mi amiga, la de los problemas. ¿Lo recordáis?. Suele cansarse de todo. En todos los aspectos en los que ella ve mala suerte, negocios fallidos y gente que no la entiende. Mientras yo ya solo veo cansancio, y del gordo.

Y es que la manera en que una persona solucione sus conflictos puede determinar su carácter. La cualidad de saber reaccionar frente a las ­adversidades es una de las particularidades que pueden forjar una personalidad. Para desatascar una situación complicada hay que llevar a cabo una serie de acciones puntuales que no valen para resolver otra dificultad de diferente índole.

Es decir, que no se deben repetir los patrones de conducta porque cada problema requiere una determinada resolución. Es importante entender este punto y luchar contra la fuerza del hábito, que siempre te empuja a actuar de la misma forma.

Lo complicado es que no siempre es fácil identificar nuestra propia conducta. Creemos ir por la derecha, pero cuando advertimos nuestros pasos resulta que andamos hacia la izquierda. Es más, muchas veces somos capaces de cambiar de ruta en décimas de segundo. Damos un golpe de volante y no sabemos bien por qué. ¿Una corazonada? ¿Un impulso irrefrenable?, ¿ No sabemos escuchar y observar? Nada, que parecemos o somos estúpidos, pero seguimos.

“ Y es que no todo son agravios. Muchas veces el motivo de tanta angustia es la insatisfacción personal Convirtiendo el remedio a tales entuertos, como tantas otras cosas, en ese mecanismo invisible que se llama inconsciente. Escondido bajo la gomina de los que tienen pelo, o del pellejo de un alopécico como yo”.

Entonces los hábitos se han mecanizado hasta tal extremo que se ha perdido la referencia de su proceso. Conducimos, por ejemplo, sin pensar que conducimos. Lo que se aprendió en la autoescuela se convierte con los años en un proceso mecanizado que permite fijarse en el paisaje, escuchar música o dialogar con el copiloto. Cuando nuestros hábitos, también los psicológicos, quedan mecanizados, el inconsciente se convierte en una máquina infalible que decide por nosotros, que retorna una y otra vez a lo que una vez le enseñamos.

El gran Albert Einstein abrió el camino para que, ante los problemas, sepamos salir del paradigma que los creó.

Sucede entonces que, a pesar de haber tenido trabajos diferentes, relaciones y amistades, cambiar de domicilio, de países y de culturas, se repite la misma historia, se acaba más o menos igual, suceden los mismos contratiempos y se intentan solucionar de igual manera.

Pero la verdad de todo, es que nunca se resolvieron porque se desconocía su origen. Esto se debe a que, al no ser conscientes de la repetición de conductas, se piensa que esta vez sí que valdrán para salir del atolladero. Cuando no se logra salir del bucle, el contratiempo puede llegar a someter a cualquiera. En este punto es muy complicado ver la implicación en su origen y solo se ven las consecuencias. Y entonces la culpa acaba siendo de los demás o de las circunstancias.

Y es que una de las frases célebres de Krishnamurti dice:

“Si realmente podemos entender el problema, la respuesta surgirá del mismo problema, porque la respuesta no está separada del problema”.

Con ella el filósofo alude a la gigantesca capacidad que tiene el ser humano para buscar contratiempos donde no los hay. Conocer cómo funciona la mente es el primer paso para su resolución. Luego vienen las preguntas sabias que ayudan a desencallar el conflicto. Una de las más importantes es:

¿Qué hay de común en lo diferente?

Con los problemas ocurre como con las crisis y en especial esta del COVID-19, que pueden convertirse en fuente de autoconocimiento o conducir directamente hacia el abismo.

Puede ser muy útil identificar las conexiones que hay entre los contratiempos que más sufrimos, estudiar sus pautas y descubrir así los aspectos que no se han logrado superar.

También y más que cierto es, que cabe preguntarse hasta qué punto un conflicto presenta realmente una dificultad.

“El filósofo hindú Jiddu Krishnamurti solía decir que los problemas solo existen si hay que resolverlos. Sino son circunstancias transitorias que nos llevan a nuestro destino, que sin duda debemos pasar y aprender a sobrellevar”.

Con esta idea indicaba la tendencia humana a buscar dificultades allá donde no los hay.

Imaginarse que uno estaría mejor en otro lugar, trabajo o relación no es un problema, sino una situación, probablemente de cierto vacío. Pero cuando se pretende convertir la fantasía en realidad, entonces sí se genera un contratiempo del que será complicado salir.

Ej; Uno quiere comprarse un vehículo, puede comprarse uno de económico o creerse Onassis y adquirir uno de realmente caro e inevitable para su economía. Tarde o temprano y de manera más que probable, tendrá un gran problema.

En ese caso tendrá que mover ficha y buscar ese otro lugar. Lo conveniente sería afrontar la situación y ver cómo paliar esa insatisfacción general, pero no marearse con algo que solo está en la mente de quien busca un rato de consuelo, y ese rato se ha convertido en un espacio-tiempo eterno.

La filosofía estoica advertía de que un problema deja de serlo cuando no puede resolverse. Es mejor ocuparse de lo que está en nuestras manos y olvidarse de aquello que anda lejos de nuestras posibilidades. Cada dificultad plantea un nuevo reto y, visto desde un punto de vista positivo, se puede convertir en una oportunidad.

Es justo como si los dioses, en su afán de hacer madurar al común de los mortales, se dedicaran a poner pruebas cada vez más duras. No se trata de fastidiar, sino de fortalecer el alma. Quien es capaz de superarlas puede ayudar a otros a hacerlo. Quien soluciona los problemas de los otros puede prestar los mismos servicios a su comunidad. Si se logra, se puede ayudar al mundo entero.

Pero si, por lo contrario, no se resuelven, no es por su magnitud, sino porque aún persisten problemas de raíz, los mismos problemas de siempre, aquellos con los que tropezamos una y otra vez. La próxima vez será mejor encontrar aquello que podría ser diferente en lo común. Por ahí empieza el cambio del problema y por lo que sin afán de criticar ya a nadie y en eso si que coincidimos Romina y yo, el verdadero problema de este país es político, y algunos a día de hoy, no se han enterado.

Os deseo una grandísima semana a todos. Y recordad, no os metáis en problemas modificad vuestros hábitos. Trabajad en un único objetivo, siendo objetivos y realistas. Todo lo demás, serán sin duda alguna, fantasías de un mundo, cargado de muchos otros problemas.

Antoni Iraola.


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El anti-líder en una compañía

Mes de setiembre exitoso y productivo, empezamos Octubre y surgen las rencillas y eliminaciones en la casa del Gran Hermano.

¿Y es que cuantos de vosotros os habéis encontrado alguna vez con El anti-líder en una compañía?

Yo llevaba años sin encontrarme uno, pero al final como las setas toxicas en Otoño, la pise y Boooommm.

A mi humilde pensar, este tipo de personaje, es el que hace contrapeso al líder y que es parte de todo viaje del héroe en el camino de su desarrollo. El anti-líder dentro de la organización puede aportar cierto valor de inicio, aunque no sea el ortodoxo.

Permite cuestionar el status quo de la entidad y el departamento que gestiona y sacar a todos de la zona de confort. Y como rol, puede ser positivo que exista esta figura, pero como arquetipo suma todas las cualidades del no-líder y deja de ser enriquecedor a corto plazo para el desarrollo de los líderes y las organizaciones que quieren avanzar y más en tiempo de pandemia en que los sillones van muy caros y luchados.

De ese no-líder es de quien pretendo hablar en este breve artículo. Un tipo este, que con un conjunto de cualidades en una sola persona resaltantes, cuyo resultado es no liderar de facto, sino frenar y retroceder de inmediato. Con él se bloquea la posibilidad de liderar, crecer y avanzar que tan importante es hoy más que nunca.

En general, el anti-líder previamente mencionado detalla aspectos del comportamiento de este arquetipo, como los que añado a continuación y que si los detectáis, debéis eliminar y erradicar antes de que infecten a todos los demás miembros de una compañía, ya bien sea grande o pequeña.

Siete síntomas. Siete puntos a resolver.

  1. Se siente por encima de los demás
  2. Se asigna méritos de otros
  3. Hace aportes irrelevantes
  4. Abusa del poder
  5. Odia a quienes le hacen sombra
  6. Asume distintos personajes
  7. Se victimiza

Esta figura del no-líder o mejor dicho el anti-lider,  existe representada en una persona, casi siempre desconocedora de los nuevos avances y actualizada a los tiempos, y que en cierta medida crear un prototipo alumbrante de inició, negro en su final. Saber detectarlos a tiempo nos puede ayudar a ver ese conjunto de cualidades no deseadas, que en mayor o menor medida podemos identificar en nosotros muchas veces y en otras personas de nuestro entorno próximo, que sin duda si surgen en una entidad o compañía, como decía antes restaran siempre, y nunca sumaran.

Feliz e increíble fin de semana a todos!!


La nueva anormalidad.

La nueva anormalidad de vivir y trabajar en España hoy. Es abrir tu blog para contar cosas o vertir contenido docente y terminar escribiendo sobre el Covid-19, en tu bloc corporativo.

“Y es que el virus se ha cepillado todo y a todos, y eso incluye a nuestros temas de conversación”.

La nueva anormalidad des de mi humilde punto de vista, sería quitarles la careta a los políticos y conocer sus verdaderos rostros, sus intenciones, sus oportunismos. Es no saber si mañana tendrás empleo. Convertirte en el padre de tus padres. Comprender que no somos el centro del universo y que nuestra soberbia milenaria no sirvió de nada contra un diminuto enemigo que nos regresó al lugar que nos pertenece. Es tener la oportunidad de aprender y no hacerlo como está sucediendo. De prepararnos para los efectos del calentamiento global y pasar de todo.

Y es que “la nueva anormalidad” es un ritual que empieza y termina con una mascarilla y jabón en las manos. Son los ojos que sospechan de todo el mundo. La desigualdad y sus terribles consecuencias. La avalancha de malas noticias y medios oportunistas. La proliferación de Fakes profesionales y gurús en avalancha. El sálvese quien pueda. El invierno que no pudiste despedir y la primavera que te perdiste llegar. Son las aves indiferentes a nuestro sufrimiento y los animales que por fin recuperaron el espacio que les pertenece por derecho y ahora no quieren irse. Es entender que la guerra contra el virus no terminará mientras cada 24 horas haya nuevas víctimas. Darte cuenta de que cualquier proclama de victoria es un grito de ofensa hacia las familias de luto. Que quizás no salgamos más fuertes, ni mejores, ni más sabios, sino más egoístas.Que aplaudir no va a salvarnos. Y que olvidamos muy rápido todo, con tal de engañarnos de nuestra situación.

En definitiva, que esa idea de renacimiento que es tan bonita y que funciona tan bien en Instagram, facebook o tik-Tok, puede que sea otra manifestación de nuestro ego más profundo. Como si siempre ganáramos las batallas, como si fuéramos los buenos de la película. La nueva anormalidad es entender que tal vez, quién lo sabe, no volvamos a abrazarnos y besarnos sin pensar, aunque sea por un pequeño instante, en la muerte.

La nueva anormalidad, es que parece ser que todo sigue igual o a peor, pero con mascarilla, sin saber a donde vamos.

¡¡¡Seguimos!!!


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Trafficker digital. ¿Qué es?. Ahora te lo contamos.

 

La llegada del marketing digital trajo consigo numerosas profesiones nuevas, como el #communitymanager, que, aunque ahora todos sepamos que funciones realiza, hace solo unos años era un completo misterio. Y no solo el community manager, también aparecieron profesionales como el especialista #SEO, #SEM o el #digitalmanager entre otros.

Aun así, hoy nos encontramos con profesiones menos comunes como el #traffickerdigital o #trafficcmanager.

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Pero... ¿Qué o quién es un trafficker digital?

El #traffickerdigital o #trafficmanager es el profesional encargado de la administración del tráfico web y su monitorización.

Es decir que se encarga de atraer tráfico al sitio web tanto de forma orgánica como de pago, y por supuesto mediante las redes sociales. Por lo que el trafficker digital se ocupa principalmente de elaborar e implementar campañas de publicidad en internet, con un único objetivo.

“CAPTAR LEADS DE CALIDAD”.

No obstante, y des de www.antonideiraola.es, decimos que este concepto va mucho más allá. El #traffickerdigital interviene en todo el proceso, desde la creación de una campaña hasta su seguimiento, elaboración de informes e incluso optimización y monitorización. Lo que conlleva que se consiga una visión conjunta del impacto que la campaña publicitaria haya podido tener, de una manera mucho más amplia.

Y es que si tu compañía, ahora más que  nunca, necesita un trafficker, deberás tener en cuenta que dicha persona tenga conocimientos especializados de seguimiento, optimización y análisis de los resultados de todas aquellas campañas publicitarias que se han realizado online.

Por lo que como verás, hoy más que nunca, inmersos en esta pandemia del covid19, cualquier equipo de marketing digital necesita los servicios de este profesional en su plantilla.

Además, el #trafficker digital debe ser multidisciplinar ya que debe conocer los conceptos más básicos de distintas disciplinas y sistemas. Entre ellas, herramientas de retoque fotográfico, HTML, programación web, hojas de cálculo, etc…para ser totalmente dinámico, autónomo en su trabajo y sobre todo eficaz.

Pero si aún no te ha quedado claro, deberías saber que el #traffickerdigital es el profesional sobre el que recae toda la responsabilidad en cuanto al cumplimiento de metas y objetivos de las campañas realizadas mediante medios online. Y de eso en www.antonideiraola.es , sabemos y mucho.

¿Y a qué se debe el auge de esta profesión?

Como todo el mundo comenta y es treding en todos los medios digitales analógicos, cada día son más los negocios que necesitan vender sus productos o servicios a través de internet. Los datos así nos lo indican, mirémoslos;

  • El 45% de los habitantes mundiales son usuarios activos de una red social.
  • 15 cuentas nuevas son creadas en redes sociales a cada segundo.
  • Solamente Facebook e Instagram cuentan con casi 3.000 millones de perfiles.
  • El comercio electrónico se ha visto incrementado en un 40% durante el último año en nuestro país, y en especial estos últimos 3 meses.
  • Los anuncios de vídeo online incrementan la intención de compra en un 97%.

Además, según la gran mayoría de consultorías, la demanda laboral de las nuevas profesiones derivadas del marketing digital aún no ha sido satisfechas en su totalidad, y la gran mayoría de compañías carecen de profesionales acreditados. Por lo que, si te interesa saber más, puedes contactar con nuestra compañía.

Te ayudaremos encantados a crecer y lograr tus objetivos.

¿Hablamos?

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