Son las redes un medio de comunicación social, igual como lo son la prensa, la radio o los audiovisuales?Por Antoni de Iraola.

 

Son las redes un medio de comunicación social, igual como lo son la prensa, la radio o los audiovisuales?

En esta cuestión no parece que haya discusión sobre ello, verdad?

 

 

Des de Antoni de Iraola, os invitamos a debatir sobre su estructura, funciones o formato, pero en todo caso es indiscutible su función de medio de comunicación social y de generador de opinión pública, hoy más que nunca.

En este sentido, y a pesar de que su estructura aparente y visual a los ojos del 90% de los internautas es distinta a la de los otros medios, en ellas se oculta tras la apariencia de red una realidad mucho más simple (valga la paradoja) que consiste en un conjunto de nodos de interconexión sometidos al control de alguien que dispone de un poder absoluto en cuanto a su gestión, especialmente en cuanto a los datos y contenidos que acumulan cada segundo.

 

Un breve ejemplo:

 

Así lo demuestran las políticas de control de datos de Facebook, Instagram, LinkedIn, WhatsApp, Google o Twitter, que trabajan con datos que voluntariamente les facilitamos y que manejan en la sombra a su antojo.

Primera conclusión pues.

 

Las redes son de alguien que las maneja en base a sus criterios, que para eso son sus dueños. Existe, por tanto, un primer responsable de lo que sucede en ellas: y estos son sus dueños y gestores. En ello no hay diferencia alguna respecto de los otros medios impresos o visuales.

En segundo lugar, y si bien es cierto que las opiniones en las redes se pueden vehicular con un aparente grado de libertad que permite construir un espacio de no-control (aparente) cuasi-ilimitado, podíamos decir que esta afirmación para nada es cierta.

¡Como!

 

Pregúntenles a los usuarios chinos de Google, imposibilitados de navegar con libertad, o a los usuarios de otras redes sociales en países en los que no se puede acceder a ellas simplemente porque su gestor ha bloqueado el acceso?.

 

 

 

Fíjense bien señores lectores: esto afecta, cierto, al acceso al medio –sería como el secuestro de un periódico o revista-; aunque también afecta a la gestión de contenidos. ¿O es que no existen los administradores y moderadores de foros? ¿O es que no existen los administradores de sistemas que censuran videos en función de sus contenidos, o que filtran el acceso a redes en función de quién es el usuario o de si es de pago o no? Desde luego, si se hace es que es posible.

 

Punto numero dos.

 

El control en las redes sociales existe aunque se publicite lo contrario. Por tanto, a la responsabilidad del autor del contenido difundido debemos sumar la de quien tiene la función de controlar ese contenido. En estos casos el propietario y gestor de la red. Por lo tanto y por supuesto: si puede y debe hacerlo para proteger sus intereses económicos privados (legítimos), en los que también deberá hacerlo para proteger el interés público, entre ellos el respeto al honor, la intimidad, la propia imagen, la seguridad de las personas y demás. Si no lo hace debería rendir cuentas, bien ante la administración reguladora (caso de infracción administrativa) bien ante el juez (si existe infracción penal).En este punto, tampoco hay diferencia respecto de los otros medios.

 

Vamos a por la tercera de las conclusiones. Las redes no son neutrales. Cierto?

 

Para empezar, tened claro una cosa.” Son un negocio “y a ese fin están enfocadas, no te engañes.

 

Las compañías que las explotan cotizan en bolsa y dan cuenta de su ejercicio a sus accionistas, rindiendo –si pueden- jugosos beneficios. Faltaría más. La explotación de las redes, como cualquier otra actividad, está sometida al cumplimiento de la ley y dentro de un sistema regulado: no existe –no debería existir- ningún espacio de impunidad para este tipo de actividad en la medida en que afecte al respeto de derechos y libertades de todos y cada uno de los ciudadanos –no ya españoles- sino de la aldea global que llamamos mundo y en el que habitamos todos y cada uno de nosotros, aunque no estés en la red, este tu no estar, también entras. Y otra cosa será la capacidad de acción policial o judicial para ponerle el cascabel al gato (si quieren lo tratamos otro día) Legislación inexistente hoy de manera unitaria para todos los internautas y que dificulta enormemente el hacer y estar hoy a diario en la red, que no te engañen.

 

Un problema en la red hoy, es “UN PROBLEMA EN MAYUSCULAS “.

 

En resumen, estructura, control y propiedad de las redes sociales son conceptos que las asimilan a otros medios de comunicación y desmienten la visión ingenua de que son espacios de "libertad" ajenos a todo control. Es perfectamente lógico que así sea. Lo relevante para lo que nos ocupa no es el medio, sino el fin: la protección de los derechos (libertad de expresión pero también derecho al honor, a la intimidad o a la propia imagen). Son los mismos fines sea cual sea el medio. Lógico, las redes sociales no son de otro mundo, sino de éste, dónde rigen las mismas normas: como hemos visto, no hay nada en ellas que pueda eximirlas de jugar en el mismo terreno que el resto de medios de comunicación y someterse a idénticos controles.

Otra cosa es que, por su naturaleza específica debamos establecer en las redes sociales controles adicionales.

Sirva como ejemplo, y habida cuenta del poder de los gestores de las redes y de la indefensión –cuando no ingenuidad- de los usuarios en cuanto a la protección de su reputación, deberemos cuestionarnos si deben existir límites en la Red distintos de los existentes en el mundo físico para la gestión de la reputación, y para ello trabajar conceptos como el derecho al olvido, el derecho de rectificación, el de reparación u otros que incluso en medios escritos son de muy pero que muy difícil gestión, además de ya ser una cuestión de dinero.

Negar a las redes la condición de medios de comunicación y considerarlas un espacio de libertad carente de controles es una ingenuidad (por  desconocimiento de su estructura real) pero también un atrevimiento de consecuencias imprevisibles en la medida que les otorgaría una patente de corso para operar sin ningún control y con total impunidad en el ámbito de la protección de los derechos de los ciudadanos.

 

Ya ves, que des de Antoni de Iraola, siempre intentamos proporcionar algún que otro tema interesante y a poder ser de actualidad, pues nos gusta y mucho nuestro trabajo. No dudes en seguirnos si te apetece o a contactar con nosotros a través de nuestro e.mail provisional; toniiraola@gmail.com, resolveremos tu consulta lo más rápido posible. Seguimos!!

Feliz e increíble día a todos. Antoni de Iraola.

Owner www.antonideiraola.es

 

 

 

 


El futuro

El futuro. Antoni de Iraola.

Según la concepción lineal del tiempo que tienen la mayoría de las civilizaciones humanas, el futuro es la porción de la línea temporal que todavía no ha sucedido; en otras palabras, es una conjetura que bien puede ser anticipada, predicha,especulada,postulada, teorizada o calculada a partir de datos en un instante de tiempo concreto. En la relatividad especial, el futuro se considera como el futuro absoluto o el cómo futuro del tiempo.

Y según nuestro ritmo de vida y nuestra forma de enfocarla, el futuro es hoy. No hay un más allá futuro, como mucho, un mañana como tal, y el día a día. Como dice Simeone, partido a partido. ¡Pues nuestro espació, tiempo, actitud y forma de ver y estar en las cosas y los sitios, cambia como el tiempo, en nada!

Las cosas han cambiado señores, la vida está cambiando, nuestros trabajos están cambiando y debemos aprender a convivir con el cambio, la incertidumbre los nuevos acontecimientos que se avecinan, pero sin pensar más de lo estrictamente necesario, o no tendremos aquello que denominamos y anhelamos, el futuro.

Hace no más de 25 años o alguno más para que engañarnos. A todos nosotros nos educaron para pensar y proyectar sobre él. A mi parecer visto lo visto hoy, un enorme error. Pues no pensamos en lo que teníamos, sino en lo que íbamos a tener. Y al final el resultado para muchos no ha sido el esperado, sin duda alguna.

Mi especialidad, el Marketing corporativo y personal, es tan diferente de aquello que yo estudié y aprendí, que lo del marketing personal, me suena a prostitución encubierta y publica a la vez, con reservas personales a la que se le delimitan y permiten en momentos puntuales los derechos adquiridos a lo largo de los años, cediéndolos a aquellos que quieren saber de ti. Muchas veces o la mayoría de veces sin nada a cambio, como poco o mucho unas críticas abiertas y mucha descompresión en otras.

La gestión de la Reputación Online, como así denominamos ahora mi trabajo, es un trabajo arduo, complejo y nada fácil. No es SEO, es mucho más. La utilización de los contextos y palabras adecuadas en los mementos justos y acordes a las tendencias, así como la máxima atención a los momentos y contextos actuales nos obliga a estar muy atentos, a leer y saber de muchas cosas.

Teniendo en cuenta que todo se está enfocando y canalizando a la red que es donde todos queremos estar, la competencia por el primer lugar está siendo feroz. Todo y que cabe decir, que no es en la mayoría de veces la mejor opción, sino que un tercer o cuarto lugar bien gestionado, nos puede permitir recibir el filtro de los demás que han querido comerse el mundo, haciendo que el poco sea mucho, y el mucho muy poco.

La Reputación Online al igual que en la vida la reputación personal y laboral, no se logra en un mes. Es el trabajo arduo y claro hacia un objetivo, sin moverse lo más mínimo del camino marcado, del futuro que anhelamos en este caso de lo que queremos se sepa de nosotros o nuestras compañías. ¡Me reitero, no es solo SEO, es mucho más! ¡Muchos o algunos diréis vahhh!!!, no creo sea esta una cuestión que abordar ahora. Aun que podría ser!.

¿Pero qué sucede si hoy te quedas sin trabajo? ¿Has tecleado nunca tu nombre completo en la red, tu DNI o tu nº de móvil? Sabes que datos existen sobre ti, ciertos o falsos en la red.

La dificultad de avanzar, de llegar al futuro que no es más que vivir el día a día con tranquilidad y armonía, pasa sin duda por la red, ya hoy.

Conviene empezar a pensar en todo esto y ser conscientes que la Reputación Online, mal gestionada, es tan dañina como la peor de las enfermedades, sabiendo que, en la mayoría de los casos, los tiempos no son nuestros, ni los podemos controlar nosotros, sino que dependemos de terceros y estos no solo deben ser gestores SEO, buscadores o clientes contentos o insatisfechos, con todo esto no basta.

Los trabajos que conocemos todos y que a día de hoy escasean, lo harán muchísimo más en un futuro inmediato. El pluriempleo y entre ellos ganarse la vida en la red, es ya una realidad. Y por ello y para ello, debemos reflexionar y pensar aunque sea un poquito en todo ello, pues podría ser, estuviéramos fuera, aunque muy dentro de ella, y nuestros resultados de búsqueda no fueran los deseados.

El futuro

 

Antoni de Iraola.


Alcanzar metas

Alcanzar metas. Por Antoni de Iraola.

Es más o menos similar a la finalidad u objetivo, el resultado esperado que guía una reacción, o un fin, un objeto, ya sea un objeto físico o un objeto abstracto, que tiene un valor intrínseco, y puede tener una enorme incidencia en nuestras vidas.

Alcanzar metas

Estamos hechos para conquistar entornos, resolver problemas, alcanzar metas, y no encontramos ninguna satisfacción real o felicidad en la vida sin obstáculos que conquistar y objetivos a alcanzar, decía Maxwell Maltz, y puede que las ratifique yo mismo, Antoni de Iraola. Pero eso al final, dependerá de cada uno.

¿Pero somos conscientes del ritmo y los tiempos en que vivimos? Sinceramente creo que no.

No paramos, para nada nos detenemos, vamos, vamos y seguimos a diario sin realizar una pausa, y no me refiero a una pausa leve, temporal de minutos sino una pausa de uno, dos días, una semana. Pues ni cuando estamos de vacaciones paramos, seguimos conectados, seguimos pendientes de todo aquello que hemos dejado en principio por unos días. O esa debería ser la intencionalidad de las mismas, la meta en definitiva de los días designados a nuestro descanso personal, psíquico y físico.

Pero no nos engañemos, no sucede en el 80% de los que hacemos vacaciones, y ya no digo el 90%, algunos me dirían que eso no es verdad. ¿Y sabéis que les digo? ¿Serias capaz de irte de vacaciones dejando el móvil en un cajón, apagado? No, ¿verdad?...

Las metas no solo se fijan, sino que deben ser cumplidas y llevadas a término, sino entramos en otra cuestión y que ahora no es el caso, la decepción.

Acabamos el año, un año muy intenso, donde todos en nuestra humilde pero muy importante medida, hemos intentado dar lo máximo, cumplir, ser y estar en todos lados, cierto, ¿no? ¿Pero cuál era nuestra meta, aquello que pensamos y deseamos todos los mortales justo antes de las campanadas, del cambio al nuevo año numérico…reflexiona, te acuerdas?, si verdad!! ¿Lo has cumplido?, posiblemente no.

Nuevamente, el ciclo de la vida te vuelve a dar una nueva oportunidad, llega el fin de año y con él, la posibilidad de repasar todo lo sucedido y lo que no. Piensa, motívate y márcate una meta. Siempre asumible, realizable y que pueda satisfacerte enormemente. Pues si te das cuenta todo son ciclos vitales, que se repiten, en lugares posiblemente distintos o no, con personas nuevas o no, pero con unos valores que no tenías y aptitudes espero que aprendidas, en definitiva, una enorme experiencia adquirida, visión y actitud. Todo aprendido a lo largo del tiempo, de la vida vivida hasta este día.

Por eso, y sinceramente lo creo, debes marcarte una meta, no dos ni tres, sino solo una, debe ser algo importante para ti, reflexiona, no corras, no esperes a tres minutos antes de las campanadas, pues seguro que, si lo logras, tu vida será muchísimo más llena. Confía en ti!

Feliz e increíble 2018 a todos!!!!!

Antoni de Iraola.

 

Alcanzar metas


optimismo

Optimismo. Por Antoni de Iraola.

Optimismo.Tendencia a ver y a juzgar las cosas en su aspecto más positivo o más favorable.

 

Sabías que el optimismo y esperanza en nuestras vidas van cogidos de la mano.

El optimismo es una forma de pensar, de ser, de actuar, invita a reinventarse, a recompensar el estado de ánimo, y merece un enorme respeto, pues permite que las personas, seamos capaces de superar el infortunio, los traumas existenciales, volver a soñar en el futuro y mirar la vida, cara a cara, sin temor alguno.

Los seres humanos mantenemos nuestro carácter a lo largo de nuestra vida, los optimistas lo somos pese a la quiebra vital o el grave deterioro de las circunstancias que nos rodean, renacemos siempre des de lo más profundo muchas veces, y nos es muy necesario caer otras, este es nuestro ciclo vital.Compartimos con los demás, una dimensión de la personalidad estable, garante inequívoco de la psicohigiene personal más absoluta, un producto de la interacción herencia-ambiente que incide en diversas facetas de nuestras vidas de manera muy favorable, y que nos ayuda adaptarnos al medio y sobre todo a ser capaces de transformarlo, superar y rehacerse sin obviar el infortunio o problema y a volver a construir, creando estrategias de acción con las que afrontar la realidad más inminente. Y lo tremendamente útil de todo esto, no es ser brutalmente optimista, pues aun que contribuye a un mayor bienestar personal como social, es el reto de transformar lo negativo en positivo, aprovechando su energía, lo que nos motiva. La dificultad y sus adversidades, la superación personal.

Si observamos a aquellos que creemos felices de cerca, veremos que es porque casi todo les hace feliz. Comparten objetivos, contagian felicidad. Debemos rodearnos inteligentemente de personas felices, que suman aspectos positivos a nuestras vidas, personas tónicas que contagia su fuerza interior, en definitiva, su positivismo y energía impulsiva.

Aléjate de los quejicosos que, des del derrotismo, evitan asumir responsabilidades. Los pesimistas deberían querer cambiar el mundo, pero no están contentos con lo que hay. Es más, podrían llegar a pensar que todo tiene arreglo, pero que nadie si no lo hacen ellos, lo va a intentar.

El pesimismo a mí parecer, es una dolencia del alma, por eso soy optimista, pero no sin perder el respeto al cambio y la más absoluta realidad de mí vida y sobre todo en los pesimistas.

Ser optimista es propender a ver juzgar las cosas en su aspecto más favorable, y no se debe confundir el optimista con aquel ingenuo que menosprecia la realidad.

¡Por qué la vida es demasiado corta como para perder el tiempo, y lo más importante, VIVIRLA!

Antoni de Iraola.

optimismo