Reputación online

Identidad mediante el Inbound and Content Marketing. Antoni de Iraola

Identidad mediante el Inbound and Content Marketing, por Antoni de Iraola … una es lo que yo soy, o pretendo ser, o creo que soy. La otra, la reputación, de mientras, es la opinión que otros tienen de mí

 

Identidad Identidad mediante el Inbound and Content Marketing 

La identidad.

 

Es lo que permite distinguir entre miembros de una misma especie. La identidad, es un concepto relativo al individuo, pero a su vez sólo tiene sentido en cuanto este forma parte de un grupo social. En cierta medida la identidad es lo que yo soy, o pretendo ser, o creo que soy.

La reputación.

Mientras que la reputación online, es la opinión que otros tienen de mí. Se forma en base a lo que yo hago y lo que yo digo, pero también a lo que otros perciben de mis actos o palabras, y cómo lo interpretan y a cómo lo trasmiten a terceros. Teniendo en cuenta que a mayor es un grupo social, más importante es la construcción de la identidad y reputación propias.

Ejemplo de ello es...

Un ermitaño aislado en el desierto puede hacerse preguntas sobre su propia identidad en sus sesiones de meditación y autoconocimiento. Puede formarse una imagen muy precisa de su identidad. Pero no se preocupará nunca en exceso de su reputación. Y es que sino existe un grupo, aun que sea de pocas personas, en este caso, la identidad y reputación digital, ósea “Dedicar esfuerzo a construir tu propia identidad digital ya no es opcional. Y si existe deberá ser un acto de pura responsabilidad”. nada más.

Y es que al final estas personas, y en un pequeño pueblo, por ejemplo, todos conocen a todos. Saben cómo se llama cada uno de ellos, quién son sus padres, dónde viven, a qué se dedican, incluso que han hecho durante el fin de semana. La información circula de forma muy rápida y eficaz. Lo que haces o dices se sabe y permite construir tu identidad. A ello contribuyes tú con tus actos, pero también lo hace con sus chismes la vecina de al lado. Esa a la que nunca le caíste bien y siempre te ha tenido ojeriza. En ese contexto la construcción de la identidad personal y de la reputación es fácil y casi inconsciente.

Es entonces y según el grupo social, cuando la identidad o reputación online se va agrandando y va aumentando el número y tipo de interacciones sociales, la construcción de la identidad y de la reputación se vuelven más importantes, y a la vez más complejas. Por una parte, requieren de más acciones por parte del individuo. Incluso de acciones distintas y de construcción de identidades parcial o totalmente diferenciadas en distintos ámbitos de su vida. Por otra parte, son más los actores con los que entra en contacto, que se forman una opinión sobre él y que la difunden a otros. Estas opiniones suelen partir de subconjuntos de información por fuerza parciales y no completos. Además, pasan de un interlocutor a otro y por el camino van perdiendo fidelidad. Y, por último, en cualquiera de esos pasos puede haber todo tipo de intencionalidades. Tanto positivas como negativas.

        Y en esto llegó internet para hacerlo todo exponencialmente más complejo.

 

identidad digital

Internet es un mecanismo extraordinariamente eficiente de comunicación humana. Multiplica nuestra capacidad de establecer relaciones. Nos libera de los límites que introducen las distancias geográficas. También de muchos prejuicios. Permite que personas que viven a miles de kilómetros de distancia y que a priori no parecen tener nada en común puedan comunicarse y relacionarse. Y todo esto tiene un muy fuerte impacto en los procesos de creación de identidad y de reputación online.

Pero, durante un cierto tiempo no nos preocupó mucho. Internet era un entorno al que le dedicábamos una parte razonablemente limitada de nuestro tiempo. Nuestra vida real, nuestros amigos, nuestro trabajo, nuestros contactos profesionales, nuestra vida familiar, todo estaba en el mundo físico. En el mundo real. Poco a poco internet ha ido penetrando en todas esas esferas.

Y ya, casi sin darnos cuenta nos encontramos con que un creciente número de personas pasa, que pasamos, una muy importante cantidad de tiempo en internet. Y no es sólo tiempo. Es que trabajan online, se relacionan online, están en contacto con amigos y familia online, cambian de empresa online, se hacen famosos online o son vilipendiados online, estorsionados, juzgados o manipulados de manera online. Lo que haces o dices en internet ya no es algo marginal que decías o hacías incluso bajo otra identidad, bajo un pseudónimo. Lo que haces y dices (o incluso lo que dejas de hacer o decir) en internet cada vez pesa más en la creación de identidad y reputación general.

Y lo curioso es que las reglas de generación de identidad y reputación no son las mismas que en el mundo físico. O al menos no son exactamente iguales. Todo ello por varios motivos que voy a intentar resumir.

reputación online

 

 

La permanencia de la información en líneas generales, lo que se publica en internet permanece. Cuando escribes algo en internet y lo publicas en una página de libre acceso debes asumir que esas líneas van a quedar permanentemente almacenadas y disponibles en esa página. Puede que no siempre sea así, pero es lo más habitual. Es la hipótesis con la que se debe trabajar online. En primer lugar, no siempre controlas el servicio en el que estás dejando tu opinión. Es más, lo habitual es que no lo hagas, que se trate de un servicio controlado por un tercero que no siempre va a estar dispuesto a darle curso a tu petición de retirar determinados contenidos.

En segundo lugar, hay que ser consciente de que el mecanismo fundamental de difusión de la información en internet es la copia. En cuanto algo se publica empieza a ser replicado múltiples veces. Desde la caché de Google, se vincula a las copias de otros servicios, servidores para entendernos, el Internet Archive o los pantallazos que capturan los propios internautas. Incluso si la publicación original de la información se hizo en privado, la facilidad de copia unida a un número suficientemente alto de usuarios con acceso a ella y a conexiones entre ellos no suficientemente fuertes, hace que las probabilidades de que se haga pública sean muy altas. Y eso sin contar con posibles fallos técnicos o humanos que también pueden revelarlas.

Identidad o reputación Online

Como afirmo Linus Torvald ya en su día. “Dado un número suficientemente alto de ojos, cualquier información que publiques en internet estará permanentemente disponible, y nunca más podrá ser controlada al 100% por ti, una vez esta esté en la misma red indexada”.

 

Reflexionemos, y reflexionemos en voz alta, pues todo aquello que hoy este en la red indexado por nosotros a través de nuestros perfiles, puede ser sumamente importante en nuestro futuro más inmediato, por todo ello puedo afirmar que; La Identidad o reputación Online… no es solo lo que yo soy, o pretendo ser, o creo que soy. Sino que también es la opinión que otros tienen de mí, y estos pueden manipular o enlazar con todo aquello que me perjudica. Por lo que cada día será y es muchísimo más importante el cuidado y la gestión de esta.

Y será entonces cuando nuestra identidad o reputación online deberá estar impoluta, por que ya sin ella, en un futuro inmediato, no seremos nada, ni existiremos, pues la red para todos es ya nuestro futuro, y nuestra nueva forma de vivir e intercambiar todo.

Identidad o reputación Online


confianza

La confianza. Por Antoni de Iraola.

La confianza

Es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo.

 

Que fantástico concepto y que difícil de aplicar. Todos hablamos de ella, nos llenamos la boca exigiéndola a los demás, pero soltamos muy poca. Y es que en una sociedad tan cambiante como la que nos ha tocado vivir hoy, la confianza es un aspecto e igual a una actitud. No nos es suficiente decirlo o pensarlo, hay que demostrarla y darla. Todo y que, de 9 veces sobre 10, duden de nosotros.

Y es que en la era de la información, aquella que yo denomino de la desinformación y la sobresaturación del que, sin saber cómo ni el dónde, el volumen de datos que llegan a nosotros en formato de imágenes, noticias o chismes hacen que esta, la confianza, este terriblemente alterada en nuestro cerebro, y muy activa en cuanto a asimilar conceptos, ideas o pensamientos ajenos a nuestras experiencias y manera de ser.

Pero es que no puede ser de otra manera. O detenemos el tiempo, o seleccionamos y mandamos nosotros, si no, nos dejamos llevar al estrellato, pero no del triunfo, sino el de la ostia bien da.

 

No puedes ver la TV, si escuchas según que emisora o la misma gente de la calle, la desconfianza es la clave, y ya no hablemos de clientes o posibles clientes. Muchos de ellos, te alaban, te adoran, te admiran y también discriminan o “desconfían “sin antes preguntar, informarse o dirigirse a uno mismo para aclarar dudas.

Sea como sea, nuestra información en la red, debe ser clara, precisa y muy bien posicionada. Pues si hay una cosa cierta es que…

 “ preciso es considerar el pasado con respeto y el presente con desconfianza si se pretende asegurar el porvenir, protegiendo y cuidando sobre todo a día de hoy, nuestra reputación online” .

Antoni de Iraola.

confianza


Derecho al olvido, sin derecho. Antoni de Iraola

Derecho al olvido, sin derecho. Antoni de Iraola.

Es un derecho relacionado con el Habeas Data y la protección de datos personales. Se puede definir como el derecho que tiene el titular de un dato personal a borrar, bloquear o suprimir información personal que se considera obsoleta o no relevante por el transcurso del tiempo o que de alguna manera afecta el libre desarrollo de alguno de sus derechos fundamentales. Como cabe apreciar, este derecho puede en ocasiones colisionar con la libertad de expresión.

Des de hace no más de 2 años, a raíz de la sentencia a favor del Sr.Mario Costeja en la que se ratificaba la victoria de este frente al buscador Google, en  el famoso y muy interesante proceso sobre el Derecho al olvido en internet, reputación online, y en el que la sentencia resolutoria a favor del afectado, obliga por parte de la corte suprema de justicia a de Bruselas a la compañía Google Inc., a des-indexar el contenido publicado mediante varios enlaces de manera perjudicial a este señor en la red.

Ahora no, ya llevamos unos años y a razón de ello son muchas las compañías que ofrecen sus servicios de eliminación de datos, desindexación hasta algunas hablan de desaparición de los mismos mediante fórmulas mágicas, más menos un Ctrl+Sup, en no más de 30 días.

No hace mucho yo en primera persona he vivido la experiencia de trabajar en una de estas compañías y hacerla crecer de manera considerable mediante mi gestión en Marketing & Comunicación, así como su posicionamiento en la red. ¿Y qué decir?, podría decir mucho, pero empezare por algo. Si algo me motivo a salir de ella, era la falta de ética profesional y manera de gestionar el día a día de los clientes, así como las actitudes despóticas de su presidente ante la vida, sus clientes y trabajadores entre otras. Postura nada acorde a mi manera de vivir, ser, pensar y atender a los clientes y sus problemáticas, por cierto, enormes y de enorme dificultad de resolución.

Pero en estos días, des de que estoy fuera de la misma y viendo cosas como cuando uno afirma abiertamente que eliminará archivos BOE en pdf circulantes en la red, Torrent de Ashley Madison o enlaces vinculados a Blogspots o Wordpress como si eso fuera fácil, mediante formulaciones mágicas y procesos fantásticos, está actuando con demagogia y aprovechándose de la desesperación de los mismos clientes. Por no entrar ya directamente a comentar lo del  descifrado de códigos etc…creyendo que la humanidad es estúpida e ignorante, ahí directamente me descojono.

Si es cierto que la ley no es clara ni en España ni en Europa, que no existe una legislación que defienda al usuario y que en casos puntuales, puede llegar a obligarse al anunciante o gestor del contenido a eliminar dicha información mediante presiones, pero quien tiene la llave de todo esto solo es uno, y es Google. Y convencerlos u obligarles a retirar dicha información para nada está claro ni tampoco es fácil.

Pero esta situación es así tanto en España como en Europa y en el resto del mundo y mucho más complicada cuando te ves obligado a acudir a las leyes que se rigen en Silicón Valey, lugar de residencia de compañías como Twitter, Facebook o el mismísimo Google. Por lo que el Derecho al olvido, es sumamente difícil de lograr.

Si a esto le añadimos un contrato abusivo, plagado de cláusulas que en ningún caso defiende al cliente, tenemos encima de la mesa un formula cruel y letal para el cliente que contrata dejándolo sin derecho alguno ante la reclamación, y la puerta a un negoció donde la presión y el miedo por la circunstancia que se está viviendo el afectado, le lleva a actuar, tragar, confiar y desistir al final de cualquier reclamación si sus objetivos y esperanzas no son cumplidos por la compañía contratada. Por eso no existen ni foros, ni demandas, ni nada perjudicial contra estas compañías en la red. ¡Sino buscad!
Derecho al olvido

 

Uno cuando analiza el canon de tarifas y costes a aplicar sobre los afectados y sus expedientes, ven en ellos la necesidad del contratante, el valor abusivo de los servicios, para nada fundamentados en una lógica o barómetro estudiado como tal, tampoco en la dificultad del caso a resolver, sino solo hace énfasis en el análisis del perfil contratante mediante todas las informaciones a las que se tiene acceso en la red, sean políticos, médicos, empresarios, etc….

Otros ( las demás compañías abogados y sus bufetes incluido ), por mero desconocimiento, y ante la adversidad que se les puede venir encima, se escudan en el coste siempre inferior al marcado por la ley en España sobre lo que se considera fraude o estafa a la hora de valorar el coste de la acción y el enlace que se solicita su eliminación, por lo que al final la suma de muchos casos es el resultado de un gran negoció y ya les es suficiente, desatendiendo a posterior las quejas de aquellos que han confiado en ellos, hasta que el mismo cliente desiste en su empeño de reclamar dada la cuantía abonada, coste del proceso de reclamación, viéndose este más perjudicado de lo que estaba por el mal uso de la gestión que en principio era para ayudarle.

Y por último conviene tener en cuenta los acuerdos que algunas compañías establecen en medios y blogs ya conocidos mediante cuantías importantes para retribución de ambos, escudándose en la impasividad de la ley ante ellos, así como la creación de foros, webs y blogs posicionándolos de manera perjudicial hasta que los afectados contactan y llegan a dar con la única compañía que puede gestionar su eliminación y que ya sabe des del día que lo público, cuanto ganará con ese perfil, y que no es más que la compañía que lo pública a través de terceros, pues esa información no será eliminada si no es con ellos. Y sí, estoy hablando de extorsión en mayúsculas, algo que yo mismo sufro por salirme de la posición regentada, y que una vez accedes a pagar, nunca tiene fin.

En definitiva, estamos creo yo ante el fin de una manera de proceder de estas compañías, pues en breve serán descubiertas y se verán obligadas a devolver todo lo cobrado a sus clientes de manera irregular, fraudulenta e improcedente. Y será justo entonces cuando resurgirá con una fuerza inmensa la figura del gestor de reputación online.

Sinceramente, estoy encantado de poder hablar a través de este artículo en nombre de muchos, pues las informaciones y conocimientos que tengo así me lo permiten, deseando y esperando mientras, que todo lo comentado anteriormente deje de suceder y alguien se haga eco para ponerle solución.

Hablar de reputación Online, no es hablar de eliminación de enlaces ni desindexación. Sino es hablar de construir, trabajando con el apoyo y respeto de los clientes que confían en nuestras pautas y formas de trabajar. Es multitud de tareas SEO y Grow Hacking, de años de estudio y experiencias al servició de los clientes, como un médico o un fontanero.
De colaboraciones mediante profesionales en medios y des del respeto al trabajo de estos, trabajando para la conservación y gestión de las hemerotecas, pues el histórico, la información y la documentación debe existir siempre, pues sin el conocimiento, no seriamos nada.

Derecho al olvido


identidad digital

Reputación online y identidad digital. Antoni de Iraola.

Conjunto de valores, símbolos, creencias y costumbres de una cultura que imperan y resaltan la identidad digital de un individuo.

Hablar de identidad nos lleva a lo abstracto, pero cuando hablamos de la identidad digital de uno mismo o su compañía, sin duda nos lleva a la red.

 

Des de hace ya cerca de 20 años, nuestra vida diaria cambio de forma inimaginable. De golpe, surgieron varias decenas de compañías que nos ofrecían servicios en la red y entre todos ellos, su único objetivo era aquello tan difícil como estar mediante una web (www. Estas siglas de la expresión inglesa World Wide Web, 'red informática mundial', sistema lógico de acceso y búsqueda de la información disponible en Internet, cuyas unidades informativas son las páginas web).

Aparecieron nuevos programas, otros evolucionaron ( Photoshop, paquetes CS o la desaparición del uso del flash ) y en sí nos ayudaban todos a crear imágenes y textos con un sentido estéticamente correcto a poder ser sublime ante la mirada de los demás sin importarnos el tiempo de carga y espera ante la pantalla, haciendo de eso nuestra carta de presentación, pero siempre enfocado a perfiles corporativos en definitiva a compañías, sin tener nada claro si era efectivo, optimo invertir en su estructuración o dedicarle un simple minuto al día a cuidarla y revolucionarla.

Hoy, 20 años después, con cientos de aplicaciones y lo más importante, millones de usuarios en la red a diario nada más que unos 6.000 millones aproximados, todo aquello que nos mostraron, enseñaron y propusieron, para nada basta.

Los motores de búsqueda, robots TXT y las arañas que mueven la información en la red país a país aún que nosotros visualicemos un único buscador son tan complejos como que el 10% del CO2 que se genera en la atmósfera a diario lo causan los ordenadores de las principales redes que mueven todo esto.

Pues estas máquinas como así son, no solo posicionan, sino que también penalizan. Una web cargada de imágenes, efectos y vídeos sin un contenido preciso y unas keyborads lo más efectivas posibles, que indexen y puedan posicionar tu web como es debido, solo hará de tu inversión en adwords, una inversión deficitaria, a que un solo euro que te gastes euro que estarás tirando a la basura.

La estructuración web y su contentes tan importante como el producto o servició que uno fabrica, compañía o taller ofrece, pero con un añadido que difícilmente podrás controlar sino haces las cosas como es debido, las críticas, alabanzas o descrédito en la red. Y este es un mal difícilmente controlable que si no se trabaja des del inició, el daño puede ser irreversible.

 

 " En definitiva, tu reputación digital o la de tu compañía debe estar cuidadosamente gestionada y controlada".

identidad digital

 

Tener en tu equipo, compañía o proyecto un buen gestor de contenido especializado en SEO, tendría que ser para este nuevo año que empezamos una prioridad tan importante como el gestor o fiscalista que gestiona y dirige tus cuentas. Pues este puede hacer con tiempo, un trabajo arduo sin duda alguna, de manera eficiente, y que la reputación Online e identidad digital sea la deseada, minimizando costes y sacando el máximo rédito a los recursos propios.

" Protegerte, informar y posicionar, es tan importante como estar. Pues estar sin gestionar es un no estar".

Antoni de Iraola.