www.antonideiraola.es

Tener muchos problemas es tener un gran problema.

 

Mi gran amiga Romina, es una experta en contratiempos de no te menees. Y no porque sepa cómo solucionarlos, sino porque siempre anda enfrascada en unos cuantos, algunos de gordos y otros de muy gordos.

Con ella, justo al encontrarnos después de unos días sin vernos, la conversación suele empezar con la pregunta:

¿En qué líos andas metida Romina?.

Entonces empieza a contarlos, los enumera y los jerarquiza, uno tras otro. Y yo, mientras la noto ansiosa ante tanta problemática, no puedo evitar mi mirada de observador y apreciar, también por costumbre, que allá donde ella ve fuegos, agujeros negros, enemigos y aludes que la arrastrarán al fondo del abismo, yo solo veo un problema. Y siempre es el mismo.

Un día hace ya mucho, aprovechando una pausa en su relato mientras absorbía un café doble, con doble ración de azúcar moreno –que lo único que hacía era ponerla aún más nerviosa–, le conté que lo que le pasaba en realidad no era que tuviera muchos frentes abiertos, sino que siempre era el mismo que se reproducía en todos los ambientes de su vida.

“ La cara que puso era de tal incredulidad que me quedé con la duda de si no entendía nada o, de repente, lo había entendido todo”.

Y es que hay días en los que parece que todos los elementos se han conjurado para amargar la existencia a cualquiera. Entonces se intentan superar los agravios con los recursos aprendidos, pero el resultado, al final, varía poco. ¡Una verdadera hecatombe!

¿Qué está ocurriendo?

Resulta curioso que el ser humano no se dé cuenta de que, aunque cambien las personas y los contextos, suele existir un problema de fondo que hay que resolver. Romina, mi amiga, la de los problemas. ¿Lo recordáis?. Suele cansarse de todo. En todos los aspectos en los que ella ve mala suerte, negocios fallidos y gente que no la entiende. Mientras yo ya solo veo cansancio, y del gordo.

Y es que la manera en que una persona solucione sus conflictos puede determinar su carácter. La cualidad de saber reaccionar frente a las ­adversidades es una de las particularidades que pueden forjar una personalidad. Para desatascar una situación complicada hay que llevar a cabo una serie de acciones puntuales que no valen para resolver otra dificultad de diferente índole.

Es decir, que no se deben repetir los patrones de conducta porque cada problema requiere una determinada resolución. Es importante entender este punto y luchar contra la fuerza del hábito, que siempre te empuja a actuar de la misma forma.

Lo complicado es que no siempre es fácil identificar nuestra propia conducta. Creemos ir por la derecha, pero cuando advertimos nuestros pasos resulta que andamos hacia la izquierda. Es más, muchas veces somos capaces de cambiar de ruta en décimas de segundo. Damos un golpe de volante y no sabemos bien por qué. ¿Una corazonada? ¿Un impulso irrefrenable?, ¿ No sabemos escuchar y observar? Nada, que parecemos o somos estúpidos, pero seguimos.

“ Y es que no todo son agravios. Muchas veces el motivo de tanta angustia es la insatisfacción personal Convirtiendo el remedio a tales entuertos, como tantas otras cosas, en ese mecanismo invisible que se llama inconsciente. Escondido bajo la gomina de los que tienen pelo, o del pellejo de un alopécico como yo”.

Entonces los hábitos se han mecanizado hasta tal extremo que se ha perdido la referencia de su proceso. Conducimos, por ejemplo, sin pensar que conducimos. Lo que se aprendió en la autoescuela se convierte con los años en un proceso mecanizado que permite fijarse en el paisaje, escuchar música o dialogar con el copiloto. Cuando nuestros hábitos, también los psicológicos, quedan mecanizados, el inconsciente se convierte en una máquina infalible que decide por nosotros, que retorna una y otra vez a lo que una vez le enseñamos.

El gran Albert Einstein abrió el camino para que, ante los problemas, sepamos salir del paradigma que los creó.

Sucede entonces que, a pesar de haber tenido trabajos diferentes, relaciones y amistades, cambiar de domicilio, de países y de culturas, se repite la misma historia, se acaba más o menos igual, suceden los mismos contratiempos y se intentan solucionar de igual manera.

Pero la verdad de todo, es que nunca se resolvieron porque se desconocía su origen. Esto se debe a que, al no ser conscientes de la repetición de conductas, se piensa que esta vez sí que valdrán para salir del atolladero. Cuando no se logra salir del bucle, el contratiempo puede llegar a someter a cualquiera. En este punto es muy complicado ver la implicación en su origen y solo se ven las consecuencias. Y entonces la culpa acaba siendo de los demás o de las circunstancias.

Y es que una de las frases célebres de Krishnamurti dice:

“Si realmente podemos entender el problema, la respuesta surgirá del mismo problema, porque la respuesta no está separada del problema”.

Con ella el filósofo alude a la gigantesca capacidad que tiene el ser humano para buscar contratiempos donde no los hay. Conocer cómo funciona la mente es el primer paso para su resolución. Luego vienen las preguntas sabias que ayudan a desencallar el conflicto. Una de las más importantes es:

¿Qué hay de común en lo diferente?

Con los problemas ocurre como con las crisis y en especial esta del COVID-19, que pueden convertirse en fuente de autoconocimiento o conducir directamente hacia el abismo.

Puede ser muy útil identificar las conexiones que hay entre los contratiempos que más sufrimos, estudiar sus pautas y descubrir así los aspectos que no se han logrado superar.

También y más que cierto es, que cabe preguntarse hasta qué punto un conflicto presenta realmente una dificultad.

“El filósofo hindú Jiddu Krishnamurti solía decir que los problemas solo existen si hay que resolverlos. Sino son circunstancias transitorias que nos llevan a nuestro destino, que sin duda debemos pasar y aprender a sobrellevar”.

Con esta idea indicaba la tendencia humana a buscar dificultades allá donde no los hay.

Imaginarse que uno estaría mejor en otro lugar, trabajo o relación no es un problema, sino una situación, probablemente de cierto vacío. Pero cuando se pretende convertir la fantasía en realidad, entonces sí se genera un contratiempo del que será complicado salir.

Ej; Uno quiere comprarse un vehículo, puede comprarse uno de económico o creerse Onassis y adquirir uno de realmente caro e inevitable para su economía. Tarde o temprano y de manera más que probable, tendrá un gran problema.

En ese caso tendrá que mover ficha y buscar ese otro lugar. Lo conveniente sería afrontar la situación y ver cómo paliar esa insatisfacción general, pero no marearse con algo que solo está en la mente de quien busca un rato de consuelo, y ese rato se ha convertido en un espacio-tiempo eterno.

La filosofía estoica advertía de que un problema deja de serlo cuando no puede resolverse. Es mejor ocuparse de lo que está en nuestras manos y olvidarse de aquello que anda lejos de nuestras posibilidades. Cada dificultad plantea un nuevo reto y, visto desde un punto de vista positivo, se puede convertir en una oportunidad.

Es justo como si los dioses, en su afán de hacer madurar al común de los mortales, se dedicaran a poner pruebas cada vez más duras. No se trata de fastidiar, sino de fortalecer el alma. Quien es capaz de superarlas puede ayudar a otros a hacerlo. Quien soluciona los problemas de los otros puede prestar los mismos servicios a su comunidad. Si se logra, se puede ayudar al mundo entero.

Pero si, por lo contrario, no se resuelven, no es por su magnitud, sino porque aún persisten problemas de raíz, los mismos problemas de siempre, aquellos con los que tropezamos una y otra vez. La próxima vez será mejor encontrar aquello que podría ser diferente en lo común. Por ahí empieza el cambio del problema y por lo que sin afán de criticar ya a nadie y en eso si que coincidimos Romina y yo, el verdadero problema de este país es político, y algunos a día de hoy, no se han enterado.

Os deseo una grandísima semana a todos. Y recordad, no os metáis en problemas modificad vuestros hábitos. Trabajad en un único objetivo, siendo objetivos y realistas. Todo lo demás, serán sin duda alguna, fantasías de un mundo, cargado de muchos otros problemas.

Antoni Iraola.


www.antonideiraola.es

No son Vacaciones.Es un Stop.

Siempre me he considerado alguien positivo y muy resiliente. Capaz de mucho e impulsor de otros, pues así me lo han hecho saber algunas de las personas con las que trabajo y he trabajado, además de una persona experimentada y conocedor de mi trabajo, y amante de este.

Pero debo reconocer y ya lo hice en privado con @xavi-roca-cusachs-pericas, en una conversación mucho más que interesante no hace más de un mes, que estaba colapsando, el me lo hizo ver. ¿Me estaré desenamorando? ¿Se acabo mi amor con las redes ? ¿ Será tontería pasajera o el calor de estos días?. Puede!

La verdad de todo esto, es que sufro un colapso no por exceso de trabajo ni de ideas. Estas me siguen fluyendo y mucho, pero solo se está convirtiendo en eso, ideas. Sino un colapso motivacional en lo que hago.

El mercado se ha descontrolado, y busca magos lowcost. Alguien que barra, aspire, cocine y sirva a bajo coste. Que al mismo tiempo de beneficios inmediatos sin inversión y a poder ser, no diga no o te estas equivocando. Esto no gusta. Son 22 años de experiencia, tres países donde he vivido, un proceso de fallida empresarial y personal, un divorcio y una enfermedad que casi me envía al hoyo,  y eso no es gratuito.

Vivimos un momento donde demasiados expertos que crean expectativas que solo terminan en eso, expectativas y no realidades, me llevan a trabajar de bombero no de lo que soy. Y yo con todos mis respetos, no oposite para ello.

Pero ya no es solo eso. Sino que es justo cuando decido pasar del 1 al 2, para ir subiendo de nivel en mis acciones que pierdo el interés de manera fulgurante. Mi cuerpo dice Stop. Y automáticamente me detengo. Es alucinante.

www.antonideiraola.es

Será que estos últimos once años, he apretado demasiado, y no hice las vacaciones  cuando tocaba pensando en la inmortalidad. ¿ Me habré  olvidado de mí, para atender a todos los demás ?. Podría ser y seguro que es eso, pues hay algo en mí que me lo repite en voz baja día tras día, de manera reiterada. Y es que todo y estar inmerso en varios e interesantes proyectos, tengo la sensación de que la energía vital mía está al límite, y lo más importante; me canse de estirar.

· No son problemas económicos. ( no los tengo, siempre fui pobre, jejejeje )
· No es falta de trabajo. ( proyectos tengo, unos mejores otros no )
· No es el verano. ( por decir algo más )

Son y parece ser que va en serio, unas enormes ganas de dejar de hacer lo que hago, y he estado haciendo los últimos 22 años. En definitiva " pirarme " a otro sector, otra actividad. Otro país no,..ya no puedo.

Pero si, un lugar donde sumar sea motivante y valorado…en definitiva, mucho más satisfactorio para mí, y a poder ser NUEVO. No me importan aprender. Todo lo contrario, me encanta aprender.

Ya No es una cuestión retributiva sino personal y mental.

No son las ganas ni el conocimiento los que harán que me marche. Son las redes, sus plataformas y la vorágine descontrolada y desinformativa, en la que estamos todos inmersos, la que me tiene cansado. El mundo necesita otras cosas, y para nada no me asusta el cambio. Pues el cambio que estamos viviendo todos es tan sumamente grande, que necesitaremos décadas para remontar.

Lo dicho…no son vacaciones, solo voy a probar de tomarme un respiro, observar des de la distancia y escuchar. A ver que sucede.

Feliz e increíble verano y vacaciones a todos.

¡¡¡Seguimos!!!


www.antonideiraola.es

¿Conoces a Google BERT? ¿Qué es? ¿Cómo ayuda a posicionar?

 

Es muy probable que ya hayas escuchado algo sobre la actualización en los algoritmos de Google, y en concreto Google BERT.

Pero tu amigo lector, ¿sabes en qué consiste exactamente y cómo influye a la hora del posicionamiento en el buscador de tu marca o compañía?

Google el magnate y gigante de internet, se caracteriza por los algoritmos en el cual se basan más de 2.500 millones de búsqueda efectuadas a diario des de su buscador. Estos algoritmos sufren muchas y variadas actualizaciones de manera constante, con la intención de mejorar los resultados de búsqueda que obtienen todos los usuarios que buscan o realizan una consulta.

Sin embargo, entre todas las actualizaciones y modificaciones que Google ha llevado a cabo ultimamente, hay una que supone un gran cambio y es de suma importancia, Google BERT.

“ Tal y como comunicó el vicepresidente Pandu Nayak, el 25 de octubre de 2019 se lanzó la mayor actualización del buscador en los últimos años. Y que cambiara la manera de buscar y encontrar contenido de ahora en adelante como nunca antes sucedía”.

 

Pero, antes de empezar, ¿Qué es un algoritmo?

Técnicamente según la más que acertada definición de la Wikipedia , se trata de un conjunto de conjunto de reglas que se definen, ordenadas y finitas que permiten solucionar algún tipo de problema, procesar datos o realizar otras tareas.

Por tanto, diremos que el algoritmo de Google es una serie de operaciones o fórmulas matemáticas que lleva a cabo el buscador para definir la relevancia de las páginas web y por tanto, construir el criterio por el cual se posiciona en un ranking los contenidos en las listas de resultados al introducir las keywords que nos llevan a la búsqueda efectuada.

Dicho esto…

¿Qué es Google BERT ? o mejor dicho, Bert.

BERT son las siglas de Bidirectional Encoder Representations from Transformers, lo que en español sería: Representaciones de Codificador Bidireccional de Transformadores.
Y Google BERT es ya una de las mayores actualizaciones que se ha llevado a cabo de los algoritmos de Google en los últimos años.

Algoritmos que tratan de interpretar mejor la intención de búsqueda de los usuarios y poder así, ofrecer los resultados de manera más precisa y exacta.

Es decir; no se trata solo de entender las palabras que contiene la búsqueda, sino llegar a entender el contexto de la frase en su totalidad. En definitiva, el objetivo de Google BERT es conseguir interpretar el lenguaje de las búsquedas de formas más natural y convencional. Denominado también NPL.

Y es que La actualización de Google en los algoritmos: BERT es tan innovadora como la de 2015: RankBrain. El 1er mecanismo de Inteligencia Artificial (IA) que se utilizó para el análisis de consultas y clasificación de los resultados en las SERP

 

¿Cómo funcionan el NLP y Google BERT?

 

NLP, Natural Language Processing o PLN en español: Procesamiento del Lenguaje Natural hace referencia al proceso que permite que los robots y ordenadores puedan comprender y entender la forma en la que hablamos las personas.

Por lo tanto, este algoritmo se basa en la arquitectura de redes neuronales de los seres humanos. Así que, permite ofrecer un sistema de respuesta de última generación, muy avanzado.

El Procesamiento Natural de Google BERT permite que el motor de búsqueda entienda el contexto de las palabras en la frase u oración, interpretando las búsquedas de manera más precisa, aun que el orden de esta no sea el correcto por errores ortográficos. ¿Sorprendente no?

Pero…¿Cómo funciona BERT?
Para entender el funcionamiento de BERT, hay que tener claros los siguientes términos;

Bidireccional.

BER es un algoritmo que funciona de manera bidireccional. Ósea, que analiza los textos de derecha a izquierda como de izquierda a derecha. De tal forma, que se le dé sentido a un contexto de manera más profunda que los modelos de lenguaje unidireccionales, hasta ahora utilizados.

Transformador.

Este apartado, hace referencia a las redes neuronales que ya comentamos anteriormente, las cuales en un principio se utilizan para mejorar y perfeccionar las traducciones automática a través de los buscadores.

Por todo ello, podemos afirmar des de www.antonideiraola.es que, BERT enfoca su atención en todas aquellas palabras que pueden complicar o dificultar la comprensión e interpretación del contexto, convirtiendo las oraciones con complementos, directos, nexos o pronombres en un “ NO “problema cuando realicemos una búsqueda. ¿Relevante? ¡¡Muchísimo!!

Y es que el update en el algoritmo de Google BERT, permite que los resultados de búsqueda sean mucho más precisos y exactos.

Lo cierto es que la llegada de BERT, ha supuesto una intriga y son muchos los profesionales SEO que se pregunta cómo afectará esta actualización al posicionamiento. No obstante, desde Google siguen indicando que lo que más importancia tiene es el contenido de calidad y lo mejor es priorizar un contenido que aporte valor a los usuarios, discriminando todo lo demás.

¡¡Feliz e increíble semana a todos!!


La nueva anormalidad.

La nueva anormalidad de vivir y trabajar en España hoy. Es abrir tu blog para contar cosas o vertir contenido docente y terminar escribiendo sobre el Covid-19, en tu bloc corporativo.

“Y es que el virus se ha cepillado todo y a todos, y eso incluye a nuestros temas de conversación”.

La nueva anormalidad des de mi humilde punto de vista, sería quitarles la careta a los políticos y conocer sus verdaderos rostros, sus intenciones, sus oportunismos. Es no saber si mañana tendrás empleo. Convertirte en el padre de tus padres. Comprender que no somos el centro del universo y que nuestra soberbia milenaria no sirvió de nada contra un diminuto enemigo que nos regresó al lugar que nos pertenece. Es tener la oportunidad de aprender y no hacerlo como está sucediendo. De prepararnos para los efectos del calentamiento global y pasar de todo.

Y es que “la nueva anormalidad” es un ritual que empieza y termina con una mascarilla y jabón en las manos. Son los ojos que sospechan de todo el mundo. La desigualdad y sus terribles consecuencias. La avalancha de malas noticias y medios oportunistas. La proliferación de Fakes profesionales y gurús en avalancha. El sálvese quien pueda. El invierno que no pudiste despedir y la primavera que te perdiste llegar. Son las aves indiferentes a nuestro sufrimiento y los animales que por fin recuperaron el espacio que les pertenece por derecho y ahora no quieren irse. Es entender que la guerra contra el virus no terminará mientras cada 24 horas haya nuevas víctimas. Darte cuenta de que cualquier proclama de victoria es un grito de ofensa hacia las familias de luto. Que quizás no salgamos más fuertes, ni mejores, ni más sabios, sino más egoístas.Que aplaudir no va a salvarnos. Y que olvidamos muy rápido todo, con tal de engañarnos de nuestra situación.

En definitiva, que esa idea de renacimiento que es tan bonita y que funciona tan bien en Instagram, facebook o tik-Tok, puede que sea otra manifestación de nuestro ego más profundo. Como si siempre ganáramos las batallas, como si fuéramos los buenos de la película. La nueva anormalidad es entender que tal vez, quién lo sabe, no volvamos a abrazarnos y besarnos sin pensar, aunque sea por un pequeño instante, en la muerte.

La nueva anormalidad, es que parece ser que todo sigue igual o a peor, pero con mascarilla, sin saber a donde vamos.

¡¡¡Seguimos!!!